
Para nadie es un secreto que la cantidad de cubanos que anhelan con abandonar la isla y rehacer su vida en otra nación es cada vez más y más. La crisis económica, política y social cubana, ha ocasionado que las personas más jóvenes tomen la difícil decisión de abandonar a sus familias para adentrarse en una aventura peligrosa bien sea en balsa o por tierra.
Esto ha generado que en Centroamérica, se haya originado una crisis migratoria que ha obligado a países como Nicaragua, Panamá y Costa Rica, a reformar sus políticas migratorias e incluso cerrar sus fronteras para evitar el paso de cubanos por su territorio.
Los especialistas detallaron que Cuba seguirá teniendo la población más envejecida de Latinoamérica. En la actualidad, el 19 por ciento de los habitantes de la isla está por encima de los 60 años, y los pronósticos indican que esa cifra comprenderá el 30 por ciento de la población en menos de una década.
El término balsero se usa internacionalmente para referirse a los cubanos que tratan de alcanzar las costas de los Estados Unidos, cruzando en precarias embarcaciones el Estrecho de la Florida, en busca de mejores condiciones de vida. Entre los motivos que intentan explicar esta situación se dice con mayor frecuencia que los balseros huyen de las condiciones políticas y dificultades económicas que azotan a su país.
Los anticastristas atribuyen esta situación al mal manejo de los gobernantes cubanos y al sistema de gobierno socialista vigente desde hace cinco décadas, y las políticas migratorias que mantiene el gobierno con el pueblo cubano. En cambio, los simpatizantes de la Revolución adjudican esta situación al embargo que los Estados Unidos imponen a Cuba desde 1960. Este embargo (llamado bloqueo por Cuba) impide la realización de transacciones económicas entre Cuba y Estados Unidos, al igual que con compañías extranjeras controladas por estadounidenses.
Hasta ahora ha sido frecuente la huida de Cuba por parte de cubanos que no concuerdan con las políticas del gobierno, pero otra posible causa es quizás la política norteamericana respecto a las visitas de familiares y regalos a éstos por parte de los emigrados cubanos. Las causas Políticas y Económicas, conviven en el cubano que se lanza a tan riesgosa aventura.
La cuestión respecto a la actitud del gobierno norteamericano es compleja. En algunos casos son devueltos a Cuba al ser atrapados en sus costas, aunque en otros se les acoge. Ésta es llamada política de los “pies mojados” (sorprendidos en el mar, son devueltos) y “pies secos” (lograron llegar a tierra firme, se les recibe).
Uno de los balseros más conocidos fue el niño Elián González, cuya madre murió en la travesía en balsa cuando con su hijo soñaba con llegar a Florida. Esto se convirtió en un punto de tensión entre los Estados Unidos, donde el niño había sido acogido por su familia paterna, o sea por el tío del padre de Elián, pero sin el consentimiento paterno y Cuba, cuyo gobierno reclamaba la entrega del niño al padre, residente en la isla. Por orden de la Fiscal General de los Estados Unidos, Janet Reno, un grupo SWAT realizó el rescate (extracción) del niño de la casa de sus familiares en Miami, debido a que éstos se negaban a entregarlo. Fue devuelto a las autoridades cubanas, quienes lo entregaron a su padre.
Con información de La Tendencia