Nuevas hipótesis surgen en torno al caso del ataque a diplomáticos de Estados Unidos en Cuba. La inteligencia estadounidense, indicó que se trata de un «sonido inaudible» lo que afectó a los funcionarios.
De acuerdo con una fuente citada por el medio CBS News, los analistas están descartando poco a poco otras tecnologías usadas para realizar dicho ataque.
«El sonido que no podemos oír tanto ultrasónico (por encima de nuestro alcance auditivo) como infrasónico (por debajo de nuestro alcance auditivo) puede dañar la audición», explicó a CBS el doctor Michael Hoa, un cirujano de oído en el Hospital de la Universidad de Georgetown.
RECOMENDADO: The Washington Post pide a Trump no «minimizar» ataque acústico a diplomáticos en Cuba
Esta misma fuente citada confirmó las identidades de los dos funcionarios de la embajada cubana en Washington a los que EEUU pidió que dejarán el país el pasado 23 de mayo: Frank Silva Hernández y Joel Lago Oliva.
«Los documentos del Departamento de Estado señalan que los dos son primeros secretarios, pero la fuente dice que son funcionarios de Inteligencia», precisa CBS.
El ataque a funcionarios estadounidenses es una práctica que viene desde la era de la Unión Soviética en plena guerra fría, cuando en Moscú los diplomáticos fueron bombardeados con radiación de microondas durante más de 20 años
Ambos diplomáticos salieron de EEUU el pasado 30 de mayo.
«En aquel entonces, cientos de empleados de la embajada fueron evaluados médicamente, después de que algunos se quejaron de dolores de cabeza, letargo y trastornos sanguíneos».
LEA TAMBIÉN: «Cubanos y rusos utilizaban a los diplomáticos de EE.UU para probar nuevas armas»
El Departamento de Estado de EE.UU informó a principios de agosto que su misión en la embajada de La Habana había experimentado síntomas físicos causados por «incidentes» no especificados que comenzaron a finales de 2016. En estos «incidentes» resultaron afectados al menos 16 estadounidenses y cinco canadienses.
Sobre estos incidentes, poco se sabe hasta ahora: un número de afectados (que comenzó siendo menos de una decena pero que ya ha llegado hasta la veintena: 16 estadounidenses y cinco canadienses), presuntas afectaciones médicas como daño cerebral y pérdida de la audición, así como la descripción de lo que oyeron los afectados: un ruido «alto y ensordecedor, similar al zumbido creado por los insectos o a un metal arañando el suelo.
Redacción Cubanos por el Mundo / Con información de CBS News