La Habana, un desierto de baños públicos
«Tienen que aguantar las ganas hasta que podamos llegar al hotel Cohíba y allí nos hagan el favor de dejarnos usar el servicio», rogaba un matrimonio habanero a sus hijos mellizos de nueve años. «¿Cómo le explicas a los niños que una ciudad de más de dos millones de habitantes no dispone de baños públicos?», lamentaba el padre, técnico en recursos humanos.