La presión arterial alta es una enfermedad común en la que la sangre fluye a través de los vasos sanguíneos (arterias) a una presión más alta/Foto: atusaludenlinea.com
atusaludenlinea.com-.La presión arterial es como el termómetro de la salud. La hipertensión o presión alta indica que su corazón está trabajando más de la cuenta para bombear la sangre. Es importante que sepa que esto es peligroso ya que puede provocar un ataque cardíaco, una trombosis cerebral o un desórden renal. Por lo tanto, es muy importante llevar un control sobre la presión arterial.
La presión alta puede ser causada también por enfermedades en los riñones, diabetes, preocupaciones y problemas de sobrepeso.
Hay otros casos donde no se conoce la causa de la enfermedad y hasta se ha pensado que podría ser hereditaria.
Remedios caseros para la hipertensión
Licuado de perejil y limón. Para hacerlo es necesario que licúes el limón entero con todo y cáscara y el perejil. Toma un vasito en ayunas. El perejil y el limón son diuréticos naturales. Los diuréticos son sustancias que ayudan a eliminar líquidos retenidos que muchas veces causan la presión alta. Otra manera de beneficiarse del limón es exprimir el jugo de limón en una taza de agua tibia y tomarlo en ayunas.
Avena para bajar la presión alta.Empieza tu día con un plato de avena. No solo regulará la presión arterial sino que es muy efectiva para regular el colesterol alto también.
Bajar la presión alta con apio.El apio también es un diurético natural por lo que unos trozos de apio en sus ensaladas le ayudarán a tener la presión arterial bajo control.
Disminuye la sal.La sal causa la retención de líquido y esto solo agrega más presión a su organismo. Consuma menos de una cucharadita de sal al día.
Chocolate negro para la hipertensión. El chocolate negro contiene compuestos que pueden bajar levemente la presión. El chocolate debe ser negro porque el de leche no tiene el mismo efecto.
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Al 40% de los niños obesos se les podía calificar de “riesgo elevado” por tener un músculo cardíaco más grueso/Foto: Rosario3.com
Rosario3.com-. Antes de los 8 años ya hay síntomas que avisan de un posible problema cardíaco. Las imágenes obtenidas mediante resonancia magnética de niños obesos, algunos de apenas 8 años de edad, muestran ya señales de enfermedad cardiovascular cardíacas, así como anomalías en el músculo cardíaco. Lo acaba de ver una investigación que se ha presentado en las Sesiones Científicas 2015 de la American Heart Association.
Los investigadores del Sistema de salud de Geisinger en Danville (EE.UU.) han comparado las imágenes de 20 niños obesos con las 20 niños de peso normal; así han visto que los que eran obesos presentaban un 27% más masa muscular en el ventrículo izquierdo de su corazón y tenían su músculo cardiaco un 12% más grueso. Ambas señales, explican, son síntomas de enfermedad cardíaca.
Los expertos comprobaron que al 40% de los niños obesos se les podía calificar de “riesgo elevado” por tener un músculo cardiaco más grueso, asociado con una capacidad de bombeo disminuida. Además, los expertos vieron que ninguno de los niños del estudio presentaba síntomas físicos visibles, pero los investigadores advierten que los problemas cardiacos en la infancia pueden causar condiciones médicas más complicadas en la adultez, además de muerte prematura a causa de una enfermedad cardiaca.
«Los padres deberían estar muy motivados para ayudar a sus hijos a mantener un peso saludable», señaló la autora principal de estudio, Linyuan Jing. «“Esperamos que los efectos que estamos viendo en los corazones de estos niños sean reversibles a largo plazo; sin embargo, es posible que el daño sea permanente. Esta debe de ser una motivación aun mayor para que los padres ayuden a sus hijos a llevar un estilo de vida saludable».
En el estudio, Jing y sus colegas midieron la obesidad de los niños en función de las tablas de crecimiento estándar de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE.UU. Se considera que es obesidad pediátrica cuando el índice de masa corporal (IMC) del niño, un cálculo derivado de la altura y peso del menor, excede del percentil de 95.
De los 20 niños obesos, 7 eran adolescentes. De estos últimos, cinco tenían un IMC mayor a 35 (el rango saludable varía para los niños, pero para los adultos es de 18,5 a 25). Algunos de estos niños obesos mostraron condiciones asociadas con el exceso de peso, incluyendo asma, hipertensión arterial y depresión. Todos los niños, obesos y de peso normal, se sometieron a una resonancia magnética para que los investigadores pudieran medir la función y dimensiones de su corazón.
Se excluyeron a los niños con diabetes y a los que eran demasiado altos para poder entrar en el equipo de resonancia magnética infantil. «Esto –comenta Jing-, significa que en el estudio se puedo haber subestimado la gravedad real de las enfermedades cardiacas en los niños obesos porque los más altos que podían haber sido los más afectados no pudieron participar».
Los investigadores también observaron que no todos los niños obesos del estudio mostraron signos de enfermedad cardiaca.
A pesar de que la obesidad infantil es un problema común, los investigadores se sorprendieron al ver la evidencia de enfermedades cardíacas en niños de apenas 8 años de edad. «Esto implica que los niños obesos, incluso menores a 8 años, también tienen signos de enfermedad cardíaca, algo realmente alarmante», señaló Jing. Y añadió: «entender las repercusiones a largo plazo va a ser clave mientras lidiamos con el impacto de la epidemia de la obesidad infantil».
En este video también puede ver una campaña que intenta llevar conciencia sobre la importancia de una alimentación balanceada y ejercicio físico para mantenernos con buena salud. Asimismo, veremos en forma muy cruda las consecuencias que tienen en nuestro cuerpo el consumo regular de comidas rápidas sumado al sedentarismo de la vida en grandes ciudades.
Hasta el momento la música clásica se utilizó como método de relajación, pero recientes investigaciones han constatado que sus efectos terapéuticos van más allá