La presión arterial alta es una enfermedad común en la que la sangre fluye a través de los vasos sanguíneos (arterias) a una presión más alta/Foto: atusaludenlinea.com
atusaludenlinea.com-.La presión arterial es como el termómetro de la salud. La hipertensión o presión alta indica que su corazón está trabajando más de la cuenta para bombear la sangre. Es importante que sepa que esto es peligroso ya que puede provocar un ataque cardíaco, una trombosis cerebral o un desórden renal. Por lo tanto, es muy importante llevar un control sobre la presión arterial.
La presión alta puede ser causada también por enfermedades en los riñones, diabetes, preocupaciones y problemas de sobrepeso.
Hay otros casos donde no se conoce la causa de la enfermedad y hasta se ha pensado que podría ser hereditaria.
Remedios caseros para la hipertensión
Licuado de perejil y limón. Para hacerlo es necesario que licúes el limón entero con todo y cáscara y el perejil. Toma un vasito en ayunas. El perejil y el limón son diuréticos naturales. Los diuréticos son sustancias que ayudan a eliminar líquidos retenidos que muchas veces causan la presión alta. Otra manera de beneficiarse del limón es exprimir el jugo de limón en una taza de agua tibia y tomarlo en ayunas.
Avena para bajar la presión alta.Empieza tu día con un plato de avena. No solo regulará la presión arterial sino que es muy efectiva para regular el colesterol alto también.
Bajar la presión alta con apio.El apio también es un diurético natural por lo que unos trozos de apio en sus ensaladas le ayudarán a tener la presión arterial bajo control.
Disminuye la sal.La sal causa la retención de líquido y esto solo agrega más presión a su organismo. Consuma menos de una cucharadita de sal al día.
Chocolate negro para la hipertensión. El chocolate negro contiene compuestos que pueden bajar levemente la presión. El chocolate debe ser negro porque el de leche no tiene el mismo efecto.
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Una “dieta optimista” es rica en antioxidantes y nutrientes que, junto con ejercicio físico y la vida al aire libre, ayudan a disminuir los niveles de cortisol, entre otras ventajas / Foto: A tu Salud en Línea
A tu Salud en Línea-. Una “dieta optimista” es rica en antioxidantes y nutrientes que, junto con ejercicio físico y la vida al aire libre, ayudan a disminuir los niveles de cortisol (hormona del estrés), incrementan los de endorfinas (hormonas de la felicidad) y conservan a raya los radicales libres causantes de estrés oxidativo. ¿Resultado? Menos pensamientos y actitudes negativas, mejor aspecto y un mayor atractivo personal.
Comenzar el día con una sonrisa, aunque sea sin ganas, sonreír mejora el estado de ánimo ya de por sí, más actividad física, sobre todo por la mañana y al aire libre, y una dieta que te asegure cantidades suficientes de estos 8 nutrientes (las cantidades señaladas son para mujeres adultas) logran ayudarte a desarrollar esas “vibraciones positivas” que buscas.
Vitamina B12 (2 microgramos.): en sardinas, salmón, bacalao, gambas, carne de cordero o vacuno, yogures…
Zinc (7 mg) : en anacardos, semillas de calabaza, carne, cáscara de limón, espinacas, cacao…
Magnesio (300 mg): en germen de trigo, piñones, semillas de calabaza, chocolate negro…
Sportfactor Blog-. Cada vez es más habitual que las mujeres se adentren en el mundo del fitness (otrora feudo indiscutible de los hombres) para tonificar su cuerpo y acelerar la perdida de grasa. Si bien hay veces en que por falta de conocimientos o por miedo a preguntar, a muchas mujeres les surgen dudas … Read more
(EFE).- El subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud de la Secretaría de Salud de México, Pablo Kuri Morales, reportó hoy el primer caso importado del virus zika en un mexicano de 26 años. El joven, originario del central estado de Querétaro, a 220 kilómetros de la Ciudad de México, viajó hace unos … Read more
(EFE).- Fumar acelera el proceso de envejecimiento del cerebro y puede empeorar la capacidad para tomar decisiones y resolver problemas, según un estudio publicado hoy en la revista “Molecular Psychiatry”. Investigadores de la Universidad de Edimburgo (Reino Unido) han analizado datos de resonancias magnéticas de 504 hombres y mujeres de una edad media de … Read more
Debemos comer sanamente, prevenir exceso de grasas y azúcares/Foto: Univisión.com
Univisión.com-.Te dicen que te cuides del azúcar, así que no tendrá nada de malo comprarte un chocolate para diabéticos ¿no? ¡Pues sí! Sobre todo si lo haces a diario. Cuidar o no tu consumo de grasas (también llamadas lípidos) puede ser crucial para el desempeño de tu condición, pues es un componente esencial en la pérdida o aumento de peso.
En personas prediabéticas, es decir, cuyos niveles de glucosa son más altos de lo normal pero no lo suficiente para ser clasificados como diabéticos, el subir o no algunos kilos puede acelerar, retrasar o detener la evolución de su condición a diabetes.
En diabéticos tipo 2, entre los cuales el sobrepeso y la obesidad son frecuentes, incluso bajar un par de kilos puede mejorar la resistencia a la insulina (su problema de salud principal).
De cuál hay que cuidarse
Seguramente has escuchado que las grasas o lípidos tienen efectos negativos en tu salud, pero ¡también pueden tener efectos positivos! Es cuestión de hacer las elecciones correctas. Como diabético, los niveles que debes vigilar son el colesterol y los triglicéridos en tu sangre.
El exceso de colesterol viene de la ingesta de productos animales (como la carne, los lácteos, las yemas de huevo y los crustáceos). No todo el colesterol es malo. El HDL (lipoproteínas de alta densidad) puede protegerte de las enfermedades del corazón. De hecho, tener niveles bajos de HDL incrementa tu riesgo de complicaciones cardiovasculares. Sin embargo, el colesterol LDL (lipoproteínas de baja densidad) es dañino y los niveles altos se asocian con un mayor riesgo de enfermedades e infartos.
Los triglicéridos son otro tipo de grasas que el cuerpo utiliza como reserva de energía para cubrir las necesidades de tu cuerpo. Si tienes colesterol y triglicéridos elevados tienes un riesgo grande de complicaciones cardiacas.
Revisa tus niveles
Colesterol total: debe estar por debajo de los 200 mg/dL (los números más bajos son mejores).
LDL: entre 70 y 130 mg/dL (los números más bajos son mejores).
HDL: más de 50 mg/dL (los números altos son mejores).
Triglicéridos: menos de 150 mg/dL (los números más bajos son mejores).
¿Necesito una dieta?
Calcula tu Índice de Masa Corporal (IMC) dividiendo tu peso en kilos entre tu estatura en metros al cuadrado.
IMC= peso en kg / (estatura en metros) al cuadrado
Tienes sobrepeso si: IMC= 25 a 29
Tienes obesidad si: IMC=30 o mayor
El sobrepeso y las dietas
La American Diabetes Association señala que las dietas que restringen la ingesta de grasas pueden ayudar a reducir el peso en el corto plazo (hasta en un año) y ayudar al control del colesterol y la glucosa si son altas en fibra, granos enteros, legumbres y comida fresca.
Pero lo más importante de un plan de pérdida de peso no es su composición dietética, sino que tú puedas apegarte a él. Si tienes diabetes o prediabetes, es importante acudir con un nutriólogo certificado para que diseñe un plan de acuerdo a tu estilo de vida y tu estado de salud. Recuerda: no existe una dieta estándar para todos los diabéticos.
Una buena manera de controlar tu ingesta de grasa es revisar las etiquetas de los productos que consumes. Las etiquetas ya muestran el número de calorías provenientes de la grasa por porción. Si no tienes esta información, multiplica el número de gramos de grasa por nueve (1 gramo de cualquier grasa es igual a 9 calorías) y divídelo entre el número total de calorías diarias que consumes.
El Centro Médico de la Universidad de Maryland señala que los porcentajes de ingesta recomendados para diabéticos son:
Carbohidratos: 45 a 65% de las calorías diarias. Las mejores opciones son vegetales, frutas, leguminosas y granos enteros.
Proteína: 12 a 20% de las calorías diarias. Los pacientes con enfermedad de riñones deben limitar su ingesta de proteínas al 10% aunque las personas en diálisis sí las necesitan. Prefiere las carnes magras y la soya a la carne roja.
Grasas: 25 a 35% de las calorías diarias. Las mejores grasas son las que provienen de fuentes de ácidos grasos monoinsaturados (MUFA), como el aceite de oliva, canola y cacahuate, las nueces y el aguacate; y de ácidos grasos poliinsaturados Omega 3, como el pescado, los crustáceos y el aceite de linaza.
Los alimentos con Omega 6 deben ser tu segunda opción y ocupar del 5 al 10% de tus calorías totales como parte de tu ingesta de grasa. Los encuentras en el aceite de frijoles de soya, girasol y maíz, y en las semillas.
Conviene limitar el consumo de grasas saturadas que se encuentran en productos animales como la carne roja, los lácteos enteros, la mantequilla, y los aceites de palma y de coco a menos de 7% de las calorías diarias. Busca productos lácteos bajos en grasa.
Las grasas trans se encuentran en galletas y pastelillos industriales, margarina y otros alimentos procesados. Búscalas en los empaques y procura que ocupen solamente el 1% de tu ingesta total de calorías.