El Einsten de mi infancia (Habana, años 1960)
Por: Antonio Orlando Rodríguez. Súbanse en una máquina del tiempo y trasládense hasta la Cuba de principios de los años 1960. Eso sí, no se les ocurra bajarse, limítense a observarlo todo por las ventanillas (no vaya a ser que el aparato se estropee y se vean obligados a quedarse en ese lugar y en esa época).