El cumpleaños número 43 de Kim Kardashian no fue solo otra celebración; fue el evento de la socialité en Los Ángeles, marcando un hito en el calendario social de la ciudad.
La estrella colombiana Sofía Vergara ha causado revuelo en las redes sociales y en la prensa del corazón tras ser vista con un nuevo y misterioso acompañante durante la reciente fiesta de cumpleaños de Kim Kardashian.
La cantante colombiana, Shakira, compartió videos de ella y sus amigas en una noche de fiesta, donde también recibió serenata por parte de sus fanáticos.
El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador (AMLO) tuvo una “pachanga” patrocinada por el puesto a dedo Miguel Díaz-Canel, mientras los cubanos lloraban a las víctimas de la tragedia del Hotel Saratoga.
Un toro que se escapó durante la celebración de una fiesta patronal en la localidad de San Francisco Tlaltenco, delegación Tláhuac de la Ciudad de México, causó espanto entre propios y extraños.
El animal corrió por varias calles e ingresó a un mercado donde causó daños e incluso hirió de levedad a dos personas, informó la prensa mexicana.
El bovino pudo ser capturado finalmente y los organizadores del evento, conocido como Tlaltenconada, una fiesta similar a la Pamplonada en España, se encargaron de cubrir los gastos por las afectaciones causadas, según reseña Debate.
El calor hace que la gente necesite agua para refrescarse, pero en la crisis de la mayor isla de las Antillas; ir a la playa no parece la opción más económica. Allí aparecen las fiestas de agua de El Mejunje un sitio inclusivo y diverso del centro de Cuba. Al mejor estilo de las discotecas europeas ofrecen un espacio al aire libre, pero con leves rocíos de agua que salva de la temperatura. Allí consiguen refrescarse y divertirse; según reseña CubaNet.
La fiesta se organiza dos veces al año. El lugar es pequeño, no sobrepasa los 150 metros. Allí se aglomeran más 200 personas. Bailan y se respiran encima mientras reciben una ducha constante. Unas mangueras agujereadas y dispuestas entre los árboles del lugar figuran una leve llovizna.
Ramón Silverio, fundador y director de El Mejunje, lo nombró: Fiesta del agua. Un convite de verano para quienes no pueden pagar la entrada a piscinas, ni campismos, ni planificar viajes a la playa más cercana.
La entrada vale cinco pesos de la moneda nacional. Con eso tienen el derecho de empaparse y escuchar música por cinco horas. Los muchachos se pasean por las calles con los cuerpos semidesnudos como si estuvieran en la costa. Contrastan con quienes regresan a esa hora de sus centros de trabajo.
Fiesta
“El único momento para compartir con mis amigos, y que haya agua, es este. En otros países es más fácil; coges un carro y te vas para la playa con cerveza y algo para picar. Eso lo veo en las películas. Yo salgo con mis padres a Caibarién, a veces, cuando mi tía me invita a su casa, pero no puedo llevar a más nadie. Es difícil reunir a todos mis socios en un mismo lugar, para descargar y celebrar el fin de curso, argumenta Adriana Sánchez.
Osvaldo Manrique, otro muchacho que espera su turno en la fila para adentrarse en El Mejunje, asegura que es más bien la fiesta del sudor, porque se demora un poco en llegar el agua.
“Esto es una bomba y hay que aprovecharla. Ponen música de la que nos gusta a nosotros los jóvenes. Faltar es imposible. La gente se entera enseguida porque están pendientes de que Silverio ponga el día. Se riega, se riega fácil. Allá dentro lo que hacemos es fiestar, fiestar, más ná que eso”, señala.
Jorge Luis Crespo, trabajador de El Mejunje, comentó que le duelen las piernas. Lleva días preparando la telaraña de mangueras en el patio y conectándolas al tanque para que no falte el agua. Asegura que “cuando arranca no se puede parar”. “La gente empieza a protestar si se va el agua. Ahora viene otra pipa a llenarnos la cisterna”, comentó.
Opciones
De cualquier forma, los jóvenes no tienen un mejor donde estar. No tienen 10 CUC para pagar la estadía en alguno delos hoteles de Villa Clara y poder disfrutar de la piscina. Tampoco son hijos o familiares de los empleados del régimen que tienen acceso a los clubes cercanos.
Celebrar los 15 años es una moda en aumento entre los varones en Cuba. La modalidad surgió hace unos cinco años y desde entonces muchos padres deben “desembolsillar” de sus fondos para organizarles la fiesta a chicas y chicos. La mayoría de las celebraciones son financiadas por familiares en el exilio