Familias de la residencia colectiva Ignacio Agramonte, en La Habana Vieja, viven con el temor de que la antigua edificación se desmorone sobre sus cabezas.
La Habana Vieja detrás de la postal
El Centro Histórico de La Habana vieja se ha convertido en un escenario de catástrofe donde escombros, zanjas y vertederos de deshechos conviven con los habitantes durante los 365 días del año. Los esfuerzos realizados por la Oficina del Historiador, apoyada por organizaciones internacionales orientadas a la restauración y conservación del patrimonio arquitectónico, no han sido correspondidos con una correcta gestión estatal a la hora de ejecutar proyectos de renovación de estructuras imprescindibles para la vida urbana.