El cardenal Jaime Ortega Alamino, arzobispo emérito de La Habana, falleció este viernes luego de una lucha contra el cáncer que se agravó en las últimas semanas, según dio a conocer monseñor Juan de la Caridad García Rodríguez.
Ortega Alamino, oriundo de Jagüey Grande, Matanzas, fue ordenado sacerdote en 1964, aunque aunque su ministerio se vio interrumpido un año después al ser internado en las llamadas Unidades Militares de Ayuda a la Producción, UMAP, mismas que el régimen mantuvo hasta 1968.
Tras ser obispo de la diócesis de Pinar del Río, en 1981 fue nombrado al frente de la Arquidiócesis de San Cristóbal de La Habana.
El cardenal fue además presidente de la Conferencia de Obispos Católicos Cubanos (COCC) en tres períodos consecutivos (1988-1998) y nuevamente de 2001 a 2004.
Según precisó la Ermita de la Caridad en su perfil de Facebook, “a pesar de las restricciones en Cuba, el 8 de septiembre de 1993, Jaime Ortega, junto al arzobispo de Santiago de Cuba Pedro Claro Meurice Estiú y los obispos de las distintas diócesis de Cuba redactaron el documento conocido como Carta Pastoral El Amor todo lo Espera, la cual levantó duras críticas por parte del Gobierno, así como ataques por parte de la prensa oficial, que nunca publicó dicho documento”.
En el 2004 fue galardonado con la Gran Cruz al Mérito Humanitario otorgada por la Institución del Mérito Humanitario con sede en Barcelona.
En 2011, al cumplir 75 años, pidió, como establece la legislación canónica, su renuncia al papa como arzobispo de La Habana, pero en aquel momento no fue aceptada.
Ortega inauguró en 2010 una nueva sede para el Seminario San Carlos y San Ambrosio, en la que fue la primera construcción de la Iglesia Católica en la Isla desde 1959.
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Más recientemente, el excardenal de La Habana actuó como correo para entregar las cartas que el papa Francisco dirigió a Raúl Castro y Barack Obama ofreciendo el amparo de la Iglesia Católica en el proceso de acercamiento diplomático entre ambos gobiernos.
Jugó un papel esencial en el proceso por el cual más de 100 prisioneros políticos fueron enviados al exilio en España en 2010.
El 26 de abril de 2016, el papa Francisco aceptó su renuncia por edad.
Redacción Cubanos por el mundo