La revolución le quitó todo y ahora la castiga por “contrarrevolucionaria”

Zoe María López García, fue obligada a compartir la casa que le heredaron su padres con extraños/Captura de pantalla

La desgracia y la revolución son lo mismo para Zoe María López García, una anciana que relata cómo el régimen castrista le arruinó la vida a su familia. La mujer mal vive en la casa de huéspedes que sus padres soñaron dejarles a sus hijos, luego de comprarla con mucho sacrificio. Una ilusión truncada por la dictadura, que declaró el lugar como propiedad social y ordenó su ocupación