
Aprovechando la actividad escolar de su hija, Diana la lleva hasta la puerta de la Asamblea Nacional venezolana, con el único objetivo de contribuir a su formación cívica.
La hija de Diana, así como todos los hijos de los venezolanos, deben aprender las funciones y atribuciones fundamentales de este organismo tan importante.
Es lamentable que tan magnánima institución, en otrora, haya sido testigo de escenas que dejan mucho que desear con relación a la civilidad y el buen comportamiento ciudadano.
En esta nueva oportunidad, el cuerpo legislativo está constituido por una mayoría opositora al oficialismo y en realidad, lo menos que deseamos los venezolanos es que esta instancia se utilice para espectáculos que se dirimen entre ¡dimes y diretes!que en nada aportan al desarrollo y al bienestar común de la población.
Es tiempo de trabajar, unidos y por un proyecto de país posible. Así nos lo deja ver Diana Carolina en el #ElToque de hoy.