Cómo detectar a tiempo el Párkinson

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La enfermedad de parkinson no se pueden evitar con los conocimientos actuales|EFE
La enfermedad de Párkinson no se puede evitar con los conocimientos actuales|EFE

La enfermedad de Párkinson (EP) es una enfermedad progresiva y crónica. Es causada por la lenta degeneración de las neuronas cerebrales de un grupo específico: las neuronas dopaminérgicas que se encuentran ubicadas en la parte compacta de la sustancia negra del cerebro.

Para que los signos clínicos se hagan evidentes se requiere una pérdida superior al 80% de las neuronas de esta área.

Epidemiologia

  • Esta enfermedad se puede presentar entre los 40 y 70 años.
  • El pico de presentación se ubica en la sexta década de la vida.
  • No todos los pacientes que tienen temblor, tienen la EP.
  • En EEUU, el 1% de las personas mayores de 65 años tiene la EP.
  • Es uno de los trastornos neurológicos más frecuente, tiene una prevalencia de 200 por cada 100 mil habitantes y una incidencia de 4 a 20 casos nuevos por cada 100 mil habitantes al año.
  • Se ha determinado que conforme aumenta la edad, aumenta la prevalencia de la EP, por ende, aumenta el riesgo de padecerla.
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El actor estadounidense Robin Williams, ya fallecido, había sido diagnosticado con la enfermedad de Parkinson|EFE

Productos que ayudan a tratar el Parkinson

  • El té verde: Muestra signos de poder ayudar contra la enfermedad de Parkinson. Investigaciones realizadas por el Dr. Baolu Zhao indican que los polifenoles del té verde protegen las neuronas productoras de dopamina. En un estudio similar en la National University College of Medecine de Seoul, se encontró que el agente neuroprotector que se encuentra en el té verde recortó la tasa de muerte neuronal a la mitad cuando se administró a ratones.
  • Alimentos ricos en vitamina E: La vitamina E constituye un poderoso antioxidante que puede ayudar a proteger las células del cerebro. Las grasas de origen vegetal son ricas en esta vitamina como el aceite de germen de trigo, el aceite de oliva o el aceite de girasol. Otros alimentos son muy ricos en esta vitamina son semillas de girasol, avellanas y las almendras. Otras fuentes vegetales poseen cantidades menores pero resultan adecuados como los espárragos, los mangos y los aguacates.
  • Alimentos ricos en vitamina C: La vitamina C también funciona como un potente antioxidante y ayuda a proteger las células encargadas de la producción de dopamina. Los cítricos son ricos en esta vitamina como las naranjas, limones y pomelos. Otras plantas que contienen esta vitamina son:
  • Espinacas.
  • Plátanos.
  • Melones.
  • Sandia.
  • Piña.
  • Pera.
  • Papaya.
  • Cebada.
  • Ajo.
  • Mora.
  • Apio.
  • Fresas.
  • Frambuesas.
  • Arándanos.
  • Uvas.
  • Higos
  • Patatas.
  • Chirimoyas.
  • Granadas.
  • Coco.
  • Gingko Biloba: Es conocida como una hierba milagrosa. El Ginkgo Biloba es tan beneficioso para el cerebro porque ayuda a incrementar su circulación de la sangre. El aumento del flujo sanguíneo aumenta el número de células nerviosas en el cerebro a las que puede llegar la dopamina. Además, en un estudio de 2012 en el Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía en México, se distribuyó un extracto patentado de hojas de ginkgo en modelos animales con enfermedad de Parkinson. El uso del extracto mostró efectos neuroprotectores y neurorrecuperadores contra el daño de neuronas de dopamina en el mesencéfalo y e incluso en la locomoción. Los investigadores declararon, “estos estudios  sugieren al Gingko Biloba como una alternativa en el tratamiento en la enfermedad de Parkinson”.

Alimentos que aumentan los niveles de dopamina

Los alimentos que ayudan a aumentar nuestros niveles de dopamina son: pescado (por su Omega 3), huevos, espirulina (ambos por su tirosina), remolacha (por su betaína y tirosina), manzanas (contienen quercetina, para prevenir la neurodegeneración y aumentar la dopamina), col rizada (rica en ácido fólico, detona la producción de dopamina), aceite de orégano (tiene efectos prometedores en cambios de humor y antojos, aumentando los niveles de dopamina), plátanos, fresas y arándanos (tirosina).

https://youtu.be/efEpC91eWzI

Hallazgos recientes

En un estudio publicado por Lancet Neurology, se expone que una biopsia de la glándula salival podría detectar una proteína presente en los pacientes con esta enfermedad, incluso cuando todavía no ha empezado.

Un grupo de investigadores del Hospital Clínica de Barcelona encontró que con una biopsia de la glándula salival se puede detectar una proteína llamada alfa-sinucleína, presente en los pacientes con la EP, incluso cuando aún este no ha empezado.

Para el estudio, los expertos tomaron muestras de individuos que padecen síntomas precoces de este mal, como alteraciones del sueño, y los comparó con pacientes que sufren la enfermedad y con personas sanas. En los dos primeros grupos se encontró la presencia de la proteína. La posibilidad de detectar la EP antes de que comience la enfermedad mejoraría sustancialmente la calidad de vida de los pacientes.

Con información de semana.com y consalud.com

CIENCIA: Estudio revela vínculo entre el peso y parkinson(+Vídeo)

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El parkinson se suma a otras enfermedades degenerativas, como la esclerosis lateral amiotrófica (ALS) o la enfermedad de Huntington, cuyo avance está asociado a la pérdida de índice de masa corporal (IMC)|Foto:clavesdesalud.blogspot.com
El parkinson se suma a otras enfermedades degenerativas, como la esclerosis lateral amiotrófica (ALS) o la enfermedad de Huntington, cuyo avance está asociado a la pérdida de índice de masa corporal (IMC)|Foto:clavesdesalud.blogspot.com

(EFE).- Los pacientes que experimentan pérdida de peso en los estadios tempranos del parkinson pueden desarrollar una forma más grave de la enfermedad, mientras que aquellos que ganan peso presentan una progresión más leve, según un estudio publicado hoy por el Journal of the American Medical Association Neurology.

Neurólogos del Massachusetts General Hospital (MGH) encontraron pruebas que vinculan la pérdida de peso con una progresión más rápida del parkinson en su fase inicial, mientras que un leve aumento de masa corporal en los pacientes parece frenar el avance de la enfermedad.

“Los pacientes que experimentaron temprana pérdida de peso resultaron tener formas más severas y sistemáticas de la enfermedad, posiblemente debido a la implicación del sistema neuroendocrino o el sistema gastrointestinal nervioso, mientras aquellos que ganaron peso tuvieron una versión más leve de la enfermedad”, explicó Anne-Marie Wills, líder del estudió.

Así, el parkinson se suma a otras enfermedades degenerativas, como la esclerosis lateral amiotrófica (ALS) o la enfermedad de Huntington, cuyo avance está asociado a la pérdida de índice de masa corporal (IMC), una medida que expresa el peso relacionado con la altura.

Este estudio, liderado desde el Departamento de Neurología del Massachusetts General Hospital (MGH) y que también ha contado con el apoyo de otros ocho centros de investigación de Estados Unidos, ha demostrado por primera vez la relación de la masa corporal con el parkinson.

El descubrimiento se produjo en un ensayo clínico con pacientes que se sometieron a un tratamiento pionero basado en queratina, en las etapas iniciales de la enfermedad.

A pesar de que la queratina no resultó ser un tratamiento efectivo, los datos recopilados durante el desarrollo del proyecto, entre 2007 y 2013, mostraron evidencias inesperadas sobre la relación de la masa corporal con el avance de la enfermedad.

El 77 % de los participantes (1.282 pacientes) mantuvieron estable el IMC; el 9 % (158 pacientes) perdieron peso y el 14 % (233 pacientes) ganaron peso.

Los pacientes que perdieron peso mostraron un agravamiento de los síntomas tanto del sistema motor y, frente a esto, aquellos que ganaron peso mostraron una ralentización del avance del Parkinson.

Por tanto, el incremento del Índice de Masa Corporal (IMC) quedó relacionado con la contención de la enfermedad, que se mide en la Escala de Calificación Unificada de la Enfermedad del Parkinson (UPDRS).

En términos de supervivencia, no se percibió diferencia entre los tres grupos del estudio, pero los científicos achacan esto a que los pacientes se encontraban en los albores de la enfermedad.

En síntesis, el estudio sugiere que aquellos que tienen diagnosticado parkinson deben cuidar su alimentación para mantener o incrementar levemente su masa corporal y así ralentizar los efectos de la enfermedad.

“Recomendamos atención a los cambios de peso en los pacientes desde las etapas más tempranas de la enfermedad”, advirtió la doctora Wills.

No obstante, los neurólogos de Massachusetts piden prudencia, ya que la hipótesis se encuentra en la fase inicial y aún no se pueden introducir cambios en los tratamientos hospitalarios.

https://youtu.be/efEpC91eWzI