Jau jau: El perrito de Abdiel Bermúdez vio a Arleen en apuros y salió a ladrar. ¡Uyyy qué guapo!
La defensa pública de Arleen Rodríguez Derivet por Abdiel Bermúdez reabre un viejo reflejo del discurso oficial: minimizar el daño, culpar a la reacción y esquivar el privilegio desde el que se habla.