Lo que empezó como una broma ha ido tomado forma en los últimos días. Sanders, que ve cómo la candidatura demócrata a la presidencia se le escapa, busca un revulsivo para seguir vivo y nada mejor para ganar protagonismo que un cara a cara con Trump.
El millonario ha asegurado contar con el número de delegados necesarios para ser proclamado candidato oficial de los republicanos.
En una cosa parecen estar de acuerdo el demócrata Sanders y el republicano Trump y es que este debate podría beneficiarles.
Ambos han dejado fuera a Hillary Clinton, cuya ventaja sobre Sanders de millones de votos y cientos de delegados, apunta a que será la candidata demócrata a la presidencia estadounidense.
Publicado originalmente en: EuroNews