Me preparaba para ir a hacerle una entrevista a Pedrito Calvo y otra a Il Divo (de Placetas, aclaro) cuando recibí una llamada en mi celular.
Era mi jefe, recriminándome que me había demorado con ambas entrevistas. Cuando le dije que ya salía para Kendall a entrevistar a Pedrito, me dijo: “Deja eso. Vuela para Cuba. ¡Hay que entrevistar a Rebeca!
- <<¿Qué Rebeca?>>, le pregunté.
- <<¿Cuál Rebeca va a ser compadre? ¡No me digas que estás pensando en Romijn Stamos! Esa es Rebecca, con dos C. Yo te hablo de NUESTRA Rebeca, con una sola C. La única, la inigualable. ¡Rebeca Martínez!>>
- <<¡Coño! ¡Mi socia! ¡Me acuerdo cuando la entrevisté en Radio Ciudad del Mar! Ese día ella tenía a Fabio Bosch… ¡descontrolado! Y no descontroló a Jorgito y a Rigotti, porque a ellos no les gusta…>>
- <<Vale, vale, esas anécdotas no interesan ahora. Arranca pa La Habana y busca a esa mujer. No quiero retrasos. Su último videoclip es una auténtica bomba musical. Dale, deja a Pedrito Calvo tranquilo, que ya Otaola se encargará de él.>>
Y así comenzó todo. De pronto, ayer sábado, me vi en el aeropuerto internacional de Miami; recientemente considerado el 12mo a nivel mundial por volumen de pasajeros. Y hoy domingo, en el Vedado, en casa de mi amiga Rebeca Martínez.