Mes de enero marcado con sangre por el régimen
El mes de enero ha sido escenario de varias tragedias propiciadas por el régimen cubano que demuestran el grado de negligencia con los que se manejan algunos asuntos dentro del gobierno de los Castro.
El mes de enero ha sido escenario de varias tragedias propiciadas por el régimen cubano que demuestran el grado de negligencia con los que se manejan algunos asuntos dentro del gobierno de los Castro.
1° de enero de 2017. Otro aniversario. ¡Qué fastidio volver sobre el tema! 58 años de revolución, y Cuba continúa atascada en el pasado. Permanece condenada a la miseria creciente debido a una cúpula dirigente que un día prometió la libertad, pero eligió el comunismo, arrastró al país en esa dirección, y se niega a revocar aquella nefasta decisión.
Sin caer en la inmodestia, debo decir que tuve grandes y excelentes amigos. Grandes no porque fueran de gran estatura, sino porque poseían talento y sabiduría.
Cuando nací, en el año de la revolución triunfante, en casa había un entra y sale de gente permanente porque, además de la vieja tintorería propiedad de mi abuelo paterno que luego “entregaría” al gobierno durante la ofensiva revolucionaria en 1968, el CDR vanguardia de mi cuadra se sembraría justo allí.
El dictador cubano Fidel Castro arribó a su cumpleaños número 90, y que mejor forma de celebrarlo para el que descargando todas sus frustraciones contra el llamado “imperio Yankee”, encarado por el Presidente Barack Obama, quien visitó la Isla en meses anteriores.
El discurso de los hermanos Castro, alabando los grandes logros de su putrefacta revolución, se cae a pedazos al ver la vivienda de esta abuelita cubana ubicada en la capital cubana.
Nunca, ni siquiera cuando a tantos nos deslumbró el triunfo de una Revolución que parecía eliminar todas las injusticias sociales, pude comprender por qué celebrábamos cada año la masacre ocurrida aquel 26 de julio de 1953, donde murieron inútilmente tantos cubanos en unas horas.
Capital de Cuba y una de las mas importantes del país. La Habana es el destino principal de turistas a quienes el régimen les intenta esconder lo que padecen sus habitantes del otro lado de ese “muro” que han creado.