El amor lo puede todo, pero cuando se trata de la economía cubana, ni el sentimiento más fuerte es capaz de ayudarla.
La crisis que azota a la Isla desde hace más de medio siglo, sigue causando estragos en el bolsillo de los cubanos que hoy se llevan las manos a cabeza al no poder comprar un detalle para su gran amor.
Muchos deciden ahorrar durante meses para no defraudar a esa persona especial, sin embargo, otros optan por irse a lo sencillo, y es planificar una cena, regalar poesías o una caminata a orillas del malecón.
El portal CubaNet, llevó a cabo un sondeo para preguntarle a los isleños ¿Cómo celebran ellos el día de San Valentin?.
La jocosidad en las respuestas intentaron tapar la impotencia de no poder regalar a su pareja lo que ellos tanto anhelan, desde cosas sencillas como una simple billetera, hasta objetos más ostentosos como un carro o viajes a otros países, algo que sólo ven como una ilusión por culpa de la realidad cubana.
Los cubanos raramente dicen “voy a hacer o regalar tal cosa en el Día de San Valentín”.
La mayoría recurre a la fórmula desiderativa: “yo quisiera” o “me gustaría”; pero por encima de sus anhelos prevalecen las limitaciones materiales. Quizás por ello tantas mujeres se aferran al cliché de la carta, el poema o la flor como obsequios ideales.