El diario norteamericano, The New York Times, ha publicado este lunes un editorial considerando que regresar a la línea política dura que sostenía Washington hacia La Habana es “indefendible” y a largo plazo “aislará a Estados Unidos, hará daño a sus intereses empresariales y posiblemente impedirá el impulso para una mayor democracia en la Isla”.
Recordó en su publicación que durante la campaña presidencial de Donald Trump, este declaró, “vaga pero ominosamente” que de no lograrse un metro trato con el régimen terminaría con el impulsado por su predecesor Barack Obama.
The New York Times indicó que el “objetivo general sería para volver a imponer límites a los viajes y el comercio, supuestamente para castigar el gobierno despótico de Cuba, ahora dirigido por Raúl Castro, hermano del líder revolucionario Fidel Castro”.
Recuerdan que entre las medidas que están en la palestra el bloqueo a las transacciones realizadas por las empresas estadounidenses con empresas que tienen vínculos con el ejército cubano, que es fuertemente emparentado a la economía de la Isla, y además el endurecimiento de restricciones a los norteamericanos que viajan a Cuba con las que Barack Obama adelantó un “deshielo” el pasado año en el viaje que marcó pauta en la historia de ambos países, al visitar La Habana.
El enfoque de línea dura ante la dictadura cubana estuvo por más de 50 años después de la revolución de 1959, acción que “nunca produjo lo que militantes anticastristas esperaban que fuese el resultado, la destitución del gobierno comunista de Cuba a favor de la democracia. El aislamiento de Cuba se ha convertido cada vez más insostenible”.
La relación que sostuvo Obama con Castro permitió a Cuba un libre flujo de personas, bienes e información entre los dos países, “aun cuando sigue habiendo diferencias importantes sobre los derechos humanos. Se ha producido acuerdo bilaterales en términos de cooperación de salud, planificación conjunta para mitigar los derrames de petróleo, la coordinación de los esfuerzos antinarcóticos e intercambio de inteligencia”.
The New York Times insiste en que la presión ejercida para un cambio de régimen “ha tenido un impacto mínimo” y opina que “las preocupaciones por los derechos humanos son falsas, dado el efusivo abrazo de (Donald) Trump a líderes autoritarios” como los presidentes Vladimir Putin, de Rusia, y Abdel Fattah el-Sisi, de Egipto, o como los líderes sunitas en Arabia Saudita.
“Al igual que con su decisión de retirarse del acuerdo global sobre el clima, el enfoque de Trump hacia Cuba refleja un deseo cobarde de favorecer a su base política, en este caso republicanos conservadores de Florida que son visceralmente anticastristas. Eso podría ayudarlo a ser reelegido en 2020, pero no ayudaría a nadie más”, señala.
“El fortalecimiento de los lazos con Cuba no puede garantizar las reformas cubanas, pero es la mejor opción”, concluye el diario neoyorquino.
Redacción Cubanos Por el Mundo