El trabajo es el motor que impulsa a cualquier sociedad. En Cuba su ejercicio no es libre y por más que se quiera, las limitaciones legales y económicas suelen someter a los emprendedores, impidiéndoles crecer en sus negocios. Un control que niega un mejor porvenir a las familias, y por ende, a todo un país.
En una consulta realizada para Martí Noticias, se preguntó a los isleños qué desearían cambiar en el país, situando la interrogante en el marco de la sucesión presidencial prevista para este año, donde Raúl Castro entregará su cargo a otro revolucionario el próximo mes de abril. Entre la variedad de respuestas, predominó el interés en un trabajo libre, con posibilidades de expansión.
“Cambiaría la persecución que muchas veces tienen los inspectores con los trabajadores de cuenta propia, castigan mucho al trabajador, mientras que el que no hace nada, nada le pasa. Eso es algo bien importante, que le den un respiro a esa gente que trabaja desde las 7 de la mañana hasta la 10 de la noche” sentenció un cubano de La Habana.
Para el cierre del año 2017, según Escambray, el régimen cubano colocó hasta noviembre de 2017, 21.895 multas de 815.380 pesos, equivalentes a unos 32 mil dólares, a los cuentapropistas que “atropellaron” los precios de los alimentos, según la Dirección Integral de Supervisión (DIS).
Voces oficiales
Mariano Murillo, vicepresidente, el pasado 31 de mayo aclaró ante la Asamblea Nacional del Poder Popular que el gobierno dictatorial no permitirá la concentración de la propiedad y de la riqueza aunque se autoricen formas de gestión privadas. Opinión que ratificó el dictador Raúl Castro.
Ante esta situación y decisión el economista Omar Everleny Pérez, expresó que “Cuba es el único país del mundo que persigue la riqueza y no la pobreza”.
Quieren cambio
Los cubanos definitivamente esperan se concreten cambios en los próximos años. Además de mejoras en el abastecimiento, una de las grandes carencias en la Isla, quieren menos represión y mejores salarios.
“Yo cambiaría el sistema monetario, que haya una sola moneda, también que se pueda viajar y trabajar libremente” expresó un joven.
“Que cambie el maltrato y la opresión al pueblo, a la oposición, a las Damas de Blanco que son reprimidos por exigir sus derechos” manifestó otro vecino.
Mientras hay quienes, siendo trabajadores independientes, ven limitadas sus ganancias y crecimiento por las limitaciones comerciales y el encarecimiento de productos y servicios que provoca la falta de competencia de mercado.
“Soy peluquera y me gustaría que existieran mercados mayoristas para uno comprar todo lo que necesita a un bajo precio y que eso permita verle resultado a tu trabajo porque si compras en una tienda en este momento cuanto tendría que cobrarle al cliente? Eso no está al alcance económico de las personas”, explica la trabajadora.
Mejores salarios
Mientras que otro señor, cree necesario la reivindicación salarial y la eliminación de la libreta alimentaria.
“Que suban los salarios que están muy bajitos, y la libreta que la quiten ya”.
Uno de los cubanos consultados remata concluyendo que el deber ser en Cuba, debería basarse en la premisa de Lenín, quien afirmó que del capitalismo era necesario tomar lo bueno.
“Lenín decía que del capitalismo debemos conservar lo bueno y desechar lo malo, eso es lo que tenemos que hacer aquí”, sentenció.
Este 19 de abril debe realizarse el nombramiento del Presidente del Consejo de Estado y de Ministros del régimen castrista, un hecho que mantiene atento a los cubanos aunque sin mucha emoción aparente. Sin embargo, en el fondo, todos los isleños se guardan sus anhelos para no pecar de ingenuos, porque la fe ha sido mal pagada en las últimas seis décadas de promesas incumplidas y esperanzas embolsilladas.
Aún así, en secreto, todos sueñan, todos suplican, todos esperan ese primer instante en el que puedan respirar ¡libertad!
Redacción Cubanos Por El Mundo