La congresista republicana María Elvira Salazar lanzó este martes una contundente advertencia a la dictadura castrista, en medio de las tensiones diplomáticas entre Washington y La Habana.
A través de su perfil de la red social X, la cubanoamericana apuntó que el régimen comunista no aguanta otra jornada histórica de manifestaciones como las ocurridas el 11 de julio de 2021, mientras en la Casa Blanca permanezcan el presidente Donald Trump y el secretario de Estado, Marco Rubio.
María Elvira Salazar fue tajante en su mensaje, al tiempo que consideró que el momento para que los cubanos conquisten la libertad es “ahora” y se sumó a la campaña “El Cambio es ya” que se impulsa desde el exilio, especialmente por el influencer Alex Otaola, exigiendo un cambio de sistema para la isla.
“Con Trump y Rubio en la Casa Blanca, el régimen cubano no aguanta otro 11 de julio. Es AHORA o nunca”, escribió la congresista republicana en su perfil haciendo referencia a la situación actual en Cuba y las medidas impulsadas de la Washington en contra del castrismo.
Vale la pena mencionar que esta declaración de María Elvira llega en un momento de fragilidad de la dictadura, tomando en cuenta las acciones que ha venido ejerciendo la administración de Donald Trump para cortar el suministro de petróleo y recursos a la isla tras la captura del exdictador Nicolás Maduro en Venezuela.
Cabe recordar que el 11 de julio de 2021 se registraron masivas manifestaciones, las cuales son consideradas como las mayores protestas antigubernamentales en el país caribeño desde la llegada de los comunistas al poder en 1959. Aquel domingo, miles de cubanos salieron a las calles en ciudades como San Antonio de los Baños, cerca de La Habana, y Palma Soriano, en Santiago de Cuba, extendiéndose rápidamente a decenas de localidades a lo largo de la isla.
Lo que comenzó como un grito de desesperación por la escasez de alimentos, medicinas, electricidad y la pésima gestión de la pandemia de COVID-19, se transformó en un clamor por libertad y cambio político.
Los manifestantes coreaban “Patria y Vida” –el nuevo himno por la libertad que contrapone el lema oficial “Patria o Muerte”– junto a consignas como “Libertad” y “Abajo la dictadura”.
Esa jornada sin duda fue un despertar colectivo contra un régimen que ha priorizado el control ideológico sobre el bienestar de su pueblo. Entretanto, la respuesta del régimen cubano, encabezado por Miguel Díaz-Canel, fue brutal y reveladora de su naturaleza autoritaria, dando una “orden de combate” para reprimir.
Según organizaciones como Amnistía Internacional, al menos 701 personas permanecieron privadas de libertad un año después, muchas de ellas por simplemente expresar su disconformidad. Human Rights Watch documentó abusos sistemáticos, incluyendo torturas y exilios forzados, con el objetivo de disuadir futuras protestas.
A cuatro años de aquellos eventos, el Departamento de Estado de EE.UU., bajo la administración anterior, impuso restricciones de visa a funcionarios cubanos implicados en la represión, reconociendo la valentía de los protestantes. Sin embargo, el régimen sobrevivió, aunque herido, gracias a la inacción internacional y el apoyo de aliados como Rusia y China.
Hoy, con Donald Trump de regreso en la presidencia y Marco Rubio –un férreo crítico del comunismo cubano– en un rol clave en la Casa Blanca, el panorama cambia drásticamente.
Por su parte, María Elvira Salazar, hija de exiliados cubanos y representante de Florida, sabe de lo que habla: una política exterior estadounidense más agresiva contra La Habana podría incluir sanciones reforzadas, apoyo a disidentes y presión diplomática para aislar al régimen.
El castrismo, debilitado por crisis económicas persistentes y un descontento popular latente, no resistiría una réplica del 11J. Las redes sociales, que jugaron un papel crucial en 2021 al coordinar las marchas, siguen siendo una herramienta poderosa para la movilización. Si los cubanos vuelven a las calles, esta vez con el respaldo implícito de Washington, el colapso podría ser inevitable.
Este llamado también ha sido reiterado por el influencer cubanoamericano Alex Otaola, quien considera que este es el momento propicio para que los cubanos se lancen a las calles a exigir sus derechos porque cuentan con el respaldo de EE.UU., por lo que si la dictadura reprime a los manifestantes, la administración republicana podría intervenir y de esa manera abrir el camino para concretar la libertad.
“Esto tiene que ser calle, calle y más calle. Escúchenme en Cuba, la dictadura cubana no se va a atrever a sacar ni un guarapito a la calle, escúchenme, la dictadura cubana sabe que está en la mira del Comando Sur, del operativo en el Caribe, una piedra que tiren y le parta la cabeza a una vieja que salga a manifestarse, un balcón que se caiga de la vibración de la gente dando gritos en la calle abajo el comunismo, y aplaste a cualquiera, va a ser considerado una agresión del régimen y le van a meter, toda la metralla existente”, precisó el influencer sobre la posibilidad de una acción en Cuba similar a la ocurrida en Venezuela.
Redacción Cubanos por el Mundo