
(EFE).- Más de 1.200 delegados procedentes de 130 países participan desde hoy en Lima en el cuarto Congreso Mundial de Reservas de la Biosfera, donde se lanzará la nueva estrategia de la Red Mundial de Reservas de la Biosfera para la conservación de esos espacios naturales en los próximos diez años.
La reunión, organizada por el Programa sobre el Hombre y la Biosfera (MAB, por su sigla en inglés) de la Unesco y el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp) de Perú, se celebrará hasta el jueves 17 de marzo, cuando se publicará el Plan de Acción de Lima, a desarrollarse entre 2016 y 2025.
El documento contendrá acciones enfocadas a alinear la gestión de las reservas de la biosfera con el acuerdo mundial de París contra el cambio climático y con los objetivos de desarrollo sostenible para 2030, ambos hitos alcanzados el año pasado en el marco de sendas conferencias mundiales de las Naciones Unidas.
El congreso fue inaugurado por la subdirectora de Ciencias Naturales de la Unesco, Flavia Schlegel; el presidente del consejo de coordinación del MAB, Sergio Guevara; el ministro peruano del Ambiente, Manuel Pulgar-Vidal; la directora de medioambiente de la Cancillería peruana, Liliam Ballón; y el cocinero peruano Gastón Acurio.
Schlegel destacó que la reunión de Lima es la primera ocasión en la que el Congreso Mundial de Reservas de la Biosfera sale de Europa tras sus ediciones en Minsk (1984), Sevilla (1995) y Madrid (2008).
Valoró además que se realice por primera vez en Latinoamérica, una región en la que 21 países albergan 122 de las 651 reservas de la biosfera declaradas a nivel mundial, y donde se encuentra “el mayor bosque tropical del mundo y la reserva más grande de agua del planeta”.
Tras el Congreso, se celebrará entre el viernes y el sábado la vigésimo octava edición del Consejo Internacional de Coordinación del Programa del Hombre y la Biosfera, donde Perú tiene previsto solicitar la declaración de una quinta reserva de la biosfera dentro de su territorio y la ampliación de otra ya existente.
Las reservas de biosfera son zonas con ecosistemas terrestres, marinos y costeros reconocidos por el MAB al fomentar soluciones para conciliar la conservación de la biodiversidad con su uso sostenible, el desarrollo económico, la investigación y la educación.