La instantánea de este autobús en llamas fue tomada el miércoles tras la brutal agresión que sufrieron varios periodistas que viajaban en él en una carretera que une Ingushetia con Chechenia. Golpeados con bates de béisbol, cinco de ellos tuvieron que ser hospitalizados.
Los periodistas, un noruego, otro sueco y cuatro rusos, habían sido invitados por el Joint Mobile Group, una filial de la ONG rusa Comité para la Prevención de la Tortura, cuya sede en Ingushetia, fue atacada y saqueada ese mismo día.