Para ellos, Miami significaba una nueva oportunidad para comenzar de nuevo y olvidar los horrores que deben pasar en su país natal, Venezuela, pero al pisar suelo estadounidense, solo cambiaron un infierno por otro.
Desde hace días, la noticia de que los venezolanos están siendo sometidos a malos tratos en el aeropuerto de Miami, se han extendido como pólvora por varios medios de comunicación. Por miedo, se abstienen a denunciar los atropellos de los que son víctimas por parte de las autoridades de migración, pero dos de ellos alzaron su voz al considerar que lo que les hacen no es justo.
Álvaro Crouger, es un venezolano que padece problemas renales. Él llegó a Miami hace pocos días y su estancia en el aeropuerto fue poco agradable.
“Me registraron mi cartera, los bolsos, mi celular y me decían que si yo no decía la verdad, me iban a arrestar”, dice el joven sorprendido y molesto por las siete horas que lo mantuvieron las autoridades de migración sin razón alguna.