Los cruceros a Cuba resultaron ser una verdadera alternativa para los estadounidenses que visitaron la Isla y que no querían tener problemas con el gobierno de Estados Unidos.
Según informa la agencia de noticias AP, los viajes en estos enormes barcos se incrementaron en un 49 por ciento en 2018, la mayoría de los viajeros eran de EE.UU.
Pero la flexibilización de los viajes en cruceros frente a las sanciones impuestas por la administración Trump al régimen, al parecer solo beneficiaron al emporio militar conocido como GAESA, mientras que el sector privado se vio severamente perjudicado.
Aunque no hay cifras oficiales sobre la ocupación en las casas particulares en los años previos, según el economista José Luis Perello, en 2016 se estimó que llegó a crecer hasta un 90% y bajó en 2017 y el año pasado.
Enrique Núñez, dueño del famoso resturante La Guarida, expresó a la agencia que todo los cuentapropistas se han visto afectado de “una manera y otra”. “Incluso los negocios que están más enfocados al público nacional”
Los ingresos de este conocido resturante habanero bajaron en 2018 aproximadamente un 40%, cuando en 2016 llegó a rechazar hasta 200 llamadas telefónicas con pedidos reservas por noche.
En contraposición, las empresas del régimen ingresaron unos tres mil millones de dólares por el turismo frente a los mil millones del sector privado.
Pese a que los turistas estadounidenses han incrementado las visitas a Cuba, más de 630.000 según cifras oficiales, la mayoría lo hizo en cruceros, una modalidad no sancionada.
“El ciudadano del país que sea que viene, que come en restaurantes privados, que se queda en las casas particulares, se traduce en una lluvia fina (de dinero) de la cual hay muchas personas que se benefician”, agregó Núñez.
En Cuba hay 24.185 habitaciones y 2.170 restaurantes con licencia en el sector privado, recoge esta agencia.
Redacción Cubanos por el Mundo