Hasta 8.000 de los tradicionales taxis de Londres bloquearon ayer el centro de la capital británica en protesta por la aplicación Uber, que permite contratar desplazamientos con conductores privados con el teléfono móvil.
No piden el fin de la aplicación, sino que compita con las mismas reglas que los taxistas. Las protestas contra Uber, también, se han producido en América Latina.