Luto en Kalamazoo, ciudad del estado norteamericano de Michigan, por las seis personas que murieron el sábado después de los tres tiroteos perpetrados por un conductor del servicio de transporte Uber.
Según Jeff Getting, fiscal de Kalamazoo, ciudad de 76.000 habitantes, el conductor habría elegido a las víctimas al azar.
La policía sigue intentando esclarecer si el chofer acusado del tiroteo siguió recogiendo clientes entre los diferentes episodios.
Jason Dalton, de 45 años, se entregó el domingo a la policía y según las autoridades no tiene antecedentes penales. Al parecer habría prestado servicio entre cada ataque.