El director francés, Olivier Assayas, se encuentra trabajando en ‘Wasp Network’ una adaptación de ‘The Last Soldiers of the Cold War: The Story of the Cuban Five’, el libro del periodista brasileño Fernando Morais (el mismo que escribió ‘El Mago, la extraordinaria historia de Paulo Coehlo’, también llevada al cine) una historia basada en la vida de los cinco cubanos, hasta su liberación en 2014, tras haber estado presos en USA desde la década de los 90, sindicados de espionaje y asesinato.
Aún no se tienen mayores detalles de este proyecto que contará con la producción de Charles Gillibert (‘Las horas del verano’, ‘Sils María’, ‘Personal Shopper’) en asociación con Rodrigo Teixeira, que tiene en su haber películas de Ira Sachs (‘Love is Strange’, ‘Un verano en Brooklun’), Gaspar Noé (‘Love’) o Noah Baumbach (‘Frances Ha’, ‘Mistress America’).
QUIZÁS DEBAS VER: El régimen ‘recicla’ a Hassan Pérez
Mientras se está a la espera de si ‘Idol’s Eye’ se hace al final o definitivamente no se hace, todo apunta a que Olivier Assayas volverá a cruzar el charco. Sobre el proyecto ‘Idol’s Eye’, se espera que sea un thriller de atracos con Sylvester Stallone, Robert Pattinson y Rachel Weisz pero esta producción aún sigue en el aire.
Al ser interrogado por esta última producción, Assayas se muestra evasivo y misterioso. Normal. A buen seguro, se trata de su película más accidentada. En un primer momento, la película se fue a pique por culpa del productor:
“Teníamos un contrato con alguien peligroso, completamente loco. Hablamos de alguien que un mes después paró el rodaje de una película Bruce Willis. Lo que ha pasado con ‘Idol’s Eye’ no pasa casi nunca. Interrumpimos el rodaje porque salía más caro seguir que parar a medio camino. Este productor tenía una fortuna personal, heredada de su familia. Invertía en cine como podría haberlo hecho en un casino. Carecía de cualquier lógica….”
Rememorando la historia
El grupo de cinco cubanos que estuvo preso en Estados Unidos, fue a prisión por cargos de espionaje, conspiración para cometer homicidio y actuar como agente de un gobierno extranjero en actividades ilegales en territorio estadounidense.
La posición del gobierno de Castro sobre este grupo de espías, es que su misión era vigilar a los exiliados en Estados Unidos, para “prevenir” actos de terrorismo contra Cuba.
Redacción Cubanos por el Mundo / Con información de Fotogramas