El estadounidense Alan Gross, liberado en diciembre de 2014 tras pasar cinco años detenido en Cuba acusado por el Gobierno de espionaje, aseguró que lo amenazaron con ejecutarle y que se sintió abandonado por las autoridades estadounidenses, en entrevista con el programa 60 Minutos de CBS televisión, que cita la agencia AFP.
“Me amenazaron con colgarme. Me amenazaron con arrancarme las uñas. Me dijeron que nunca volvería a ver la luz del día“, dijo Gross, de 66 años, en conversación dentro del programa que anticipó una síntesis este viernes.