Existen visiones encontradas según los expertos consultados. Mientras analistas resaltan el impacto del dinero extranjero en el desarrollo de los pequeños negocios locales, otros aseguran que las remesas sólo benefician a cierto sector específico de la población cubana.

Los especialistas consultados coinciden en el constante incremento de remesas y la transferencia de dinero hacia Cuba en los últimos meses, pero difieren en el impacto que que esto pueda tener para la economía cubana.
Las instituciones bancarias en Cuba, tanto nacionales como internacionales, cumplen con lo necesario para recibir transferencias de dinero y remesas, afirma Hugo Cuevas-Mohr, experto en negocios internacionales y presidente de la IMTC (International Money Transfer Conferences).
Según el experto, “definitivamente hay seguridad, porque el sistema funciona tanto en los bancos que pagan, como Correos de Cuba, como Fincimex (Financiera Cimex S.A.), que tiene varias tarjetas”.
De igual forma afirma que el dinero de las remesas llega sin ningún impuesto o cargo adicional a las personas en la isla.
Recientemente el IMTC realizó una conferencia en La Habana con el fin de explorar los servicios financieros disponibles en Cuba y conocer su funcionamiento en un contexto de desarrollo de la pequeña empresa en la que las iniciativas privadas experimentan un crecimiento moderado en la isla.
“En Cuba las familias no tienen el capital necesario para emprender estos negocios, que son financiados por familiares en el exterior”, explica Cuevas-Mohr, quien reconoce en las remesas una pieza fundamental en el impulso de la pequeña empresa en Cuba.
Por otra parte, el analista económico Jorge Salazar Carrillo es menos entusiasta sobre el impacto de las remesas en el presupuesto familiar del cubano común.
Según Salazar Carrillo, las remesas se concentran en un sector específico de la población: principalmente en blancos residentes en La Habana.
“El 60 por ciento de la población recibe muy poco, algo que ha hecho que Cuba tenga la distribución de ingreso peor del mundo”, señala el segundo consultado.
Según su criterio, entre el 30 o 40 por ciento de este capital va dirigido a los pequeños negocios o cuentapropistas, pero estos constituyen “la economía informal”.
Con información de martinoticias