La campaña estatal en Cuba de una lucha intensa en contra del Zika se desmonta en el testimonio de los habitantes de Habana Vieja.
Una invasión de mosquitos cuya naturaleza es desconocida por los pobladores, perturba el sueño de los habaneros.
“Es caótico. No se sabe cuál es el tranmisor de zika y cuáles son los cubanos”
Según el testimonio de los pobladores de Muralla No.212 “no pueden ni dormir” de la cantidad de mosquitos que entran en los hogares. Inclusive han almacenado mosquitos en recipientes plásticos como evidencia para presentar ante los organismos competentes.
“Tenemos la casa tapada. Mi casa parece un bunker porque no podemos dormir de la cantidad de mosquitos que tenemos dentro. Nos hemos quejado con el gobierno y no resuelven el problema.” comenta una habanera.