Aleida March, ex esposa del guerrillero Ernesto “El Che” Guevara, aseguró en su libro Evocación, que los fusilamientos llevadas a cabo por Fidel Castro y su ex pareja en 1959 en La Cabaña, fue un “acto de justicia revolucionaria”.
Para la madre de cuatro de los hijos del Che, los primeros años de la Revolución, signada por fusilamientos sin juicios legales, se convirtieron en una “gran escuela formadora (de cuadros), donde se crearon pequeñas fábricas”.
La mujer intentó defender a su difunto hombre, asegurando que este no participó en los fusilamientos ni tampoco presenció ninguno, que todo ha sido tergiversado. Pero si estuvo en algunas apelaciones y se entrevistó con familiares de los fusilados que iban a “pedir clemencia”.
“Él escuchaba a las familias en correspondencia con nuestro actuar humanista y de respeto para con el enemigo, ante una decisión que, aunque justa, no dejaba de ser desagradable. Pero todo fue un legítimo acto de justicia revolucionaria”.

Según el historiado, Jon Lee Anderson, Guevara ordenó la ejecución de al menos 21 personas en la Sierra Maestra.
Además el proyecto Archivo Cuba, afirmó que La Cabaña, lugar bajo el mando del guerrillero, fueron ejecutadas unas 79 personas por órdenes directas de él.
Estimaciones de la embajada de Estados Unidos en Cuba cifran el número de fusilamientos entre 200 y 700.
El 11 de diciembre de 1964, Ernesto Guevara reconoció en la ONU que en Cuba se estaba fusilando, pero negó que fueran asesinatos.
“Fusilamientos, sí, hemos fusilado, fusilamos y seguiremos fusilando mientras sea necesario”.
Redacción Cubanos por el Mundo