Varios reclusos de la Prisión Provincial de Guantánamo denunciaron estar recibiendo por parte de las autoridades penitenciarias alimentos en estado de descomposición, entre ellos, picadillo de soya y postas de gallina.
El reo Vladimir Ramírez Martínez, preso en el destacamento 2C de dicha cárcel denunció que, los alimentos que llegan al lugar tienen mal olor y una coloración verde oscura.
Según la información suministrada por el portal web CubaNet, otro recluso llamado Joel Rojas Jorrín decidió declararse en huelga de hambre desde el pasado 3 de octubre en protesta a esta problemática de la que están siendo víctimas.
Debido al mal estado de los alimentos, los reclusos han bajado de peso y están sufriendo problemas de salud agravados por la desnutrición que atraviesan. Ramírez Martínez contó que, mide 1,83 centímetros y pesa solo 61 kilogramos.
Reclusos de prisión de Guantánamo denuncian ser ignorados
Ramírez relató que, el picadillo, los pedazos de carne de gallina y otros alimentos son usados para prepararles una sopa, la cual al ser servida emana un olor repugnante, esto por la poca conservación de los mismos derivada del deficiente sistema de frío de las neveras de la prisión.
Esta situación ha sido denunciada por parte de los reclusos de la Prisión Provincial de Guantánamo a los militares que realizan las inspecciones, pero aseguran ser ignorados.
El reo Vladimir Ramírez Martínez denunció que, pese a las denuncias de él y sus compañeros, los médicos continúan autorizando la entrega de los alimentos, los cuales llegan a las prisiones tras ser rechazados por los establecimientos comerciales por su mal estado.
Ramírez Martínez denunció también que, no solo tienen que enfrentar comer alimentos en estado de descomposición sino que, algunos de los pocos que llegan en buen estado son robados por militares de la prisión guantanamera en complicidad con algunos reos que trabajan en el almacén de la cocina de la cárcel.
Redacción de Cubanos por el Mundo.