«Los alimentos se acaban, los baños colapsan, los espacios de los albergues se están tornando pequeños debido al número creciente de emigrantes en esta zona del país», así describe la situación de los cubanos Siexdel Candanedo, representante de Cáritas en Chiriquí.
880 cubanos que se encuentran en hoteles y albergues en el sector de Paso Canoas, en el distrito panameño de Barú, es crítica a medida que pasan los días y no se da una respuesta a estas personas, señaló Siexdel Candanedo al diario Día a Día.
El representante de Cáritas puntualizó que en las últimas horas las condiciones adversas de los albergues se agudizan y un ejemplo es el centro Héctor Gallego, donde había 206 personas, y colapsaron los baños, lo que obligó a la apertura de un nuevo albergue en la comunidad de Jacú, en el Centro Cuadrangular, a donde se trasladaron 150 cubanos.
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Añadió que en estos momentos el albergue del gimnasio de Progreso cuenta con 270 cubanos, mientras que se mantienen los hospedados en el hotel de Paso Canoas, 40 en el Milenium y otros en residencias del lugar.
Según Siexdel Candanedo, el cierre del albergue Inmaculado Corazón de María, en Paso Canoas, ha ocasionado que este lugar se haya convertido en un comedor ante la necesidad de alimentación de los refugiados. Pese a que el gobierno panameño los llevó a un hotel, siguen empleándolo como refugio.