Ya ni siquiera se preocupa por ocultarlo. Alpidio Alonso, ministro de cultura de Cuba, aseguró en su cuenta en Twitter, que los golpes que le dio al joven periodista independiente Mauricio Mendoza frente a la sede del Ministerio de Cultura (MINCULT), fueron un homenaje a José Martí, algo de lo que estamos seguros el prócer cubano no hubiese estado de acuerdo.
Alonso, como buen comunista, justificó la agresión de él y sus esbirros, afirmando que quienes estaban frente a la sede ministerial eran “contrarrevolucionarios” que solo buscaban “provocar”, cuando fue el ministro quien inició la violencia.
“La respuesta resuelta y diáfana de nuestros escritores y artistas y de los demás trabajadores del sector frente a la maniobra sucia de la contrarrevolución es el mejor homenaje que podíamos hacerle a Martí desde la cultura un día como hoy”, escribió.
La respuesta resuelta y diáfana de nuestros escritores y artistas y de los demás trabajadores del sector frente a la maniobra sucia de la contrarrevolución es el mejor homenaje que podíamos hacerle a Martí desde la cultura un día como hoy. pic.twitter.com/hpZ4jKfL4r
— Alpidio Alonso Grau (@AlpidioAlonsoG) January 28, 2021
El post en Twitter estuvo acompañado, como era de esperarse, de una fotografía del fallecido dictador Fidel Castro, algo que le agrega aún más rechazo a sus palabras.
Alpidio Alonso fue grabado en el momento en que de un manotón intenta arrebatarle el celular al periodista independiente quien filmaba todo lo ocurría frente el MINCULT. Un grupo de 30 artistas se apostaron frente a la sede ministerial exigiendo la liberación de los detenidos y un diálogo sincero con las autoridades.
Antes de las agresiones de Alonso, el ministro Fernando Rojas ya los había maltratado verbalmente, usando al coronavirus de excusa para exigirles que se retiraran. A raíz de estos eventos, ambos funcionarios comunistas se han ganado el rechazo de los cubanos e incluso impulsaron una campaña para exigir la destitución de ambos.
Alonso y Rojas además fueron agregados a la lista de represores violetos de la Fundación para los Derechos Humanos en Cuba (FHRC).
Redacción Cubanos por el Mundo