Sergio Cristiá Mauro, es el anciano cubano de 69 años de edad que, mediante una entrevista al medio independiente CubaNet, denunció que, su jubilación no le alcanza para cubrir las necesidades básicas de su familia.
El exsindicalista dijo al medio antes citado que, el dinero que recibe por su retiro luego de 40 años de trabajo reconocidos por el régimen cubano, es injusto.
“Comencé a trabajar en 1974 como pintor automotriz y luego pasé a la Aviación Agrícola como mecánico. En ese tiempo, logré obtener los títulos de Técnico de Nivel Medio Superior en las especialidades de pintor industrial y mecánico automotriz y de aviación”, recordó el jubilado cubano.
Cristiá Mauro contó que, también trabajó en sucursales del grupo empresarial Labiofam, en Santiago de Cuba y La Habana, en la empresa Trasval (transparencia de valores), la cual depende del MININT, y en la campaña Antivectorial.
El anciano cubano reveló que, también estuvo en Seguridad Personal del Plan 160, en donde realizó varias actividades, entre ellas, un proyecto de sericultura que dirigía el dictador Fidel Castro, siendo la empresa de montacargas “Moncar” su último empleo y en donde se jubiló.
En la Cuba actual si hay mucho mendigo en la calle amigo, sobre todo ancianos pidiendo dinero pues la jubilación no le alcanza para comprar un paquete de pollo, muchos sucios…, que nadie le mienta ok.., visite redes sociales cubanas para que vea la queja del pueblo de Cuba.
— Cuba Unida (@UnidaCuba) May 28, 2022
Anciano cubano asegura que su jubilación no le alcanza para mantener dignamente a su familia
Según la información suministrada por Sergio, luego de la mal llamada Tarea Ordenamiento, empezó a recibir una jubilación de 2 mil 580 pesos, pero debido al aumento en los alimentos y servicios, dicho monto le es insuficiente.
Sergio Cristiá relató que, cuando el año pasado, Juan Antonio Torres Iribar, primer secretario del Partido Comunista en La Habana, visitó la barriada de Coco Solo, en Marianao, él trató de acercarse al dirigente castrista, para manifestarle sus inquietudes, pero los agentes de la Seguridad del Estado, no lo dejaron hablar con Torres Iribar, sin embargo, le dijeron que miembros del Partido lo visitarían “para conocer sus planteamientos”.
Algunos días después, dos funcionarios del PCC acudieron a la casa del anciano cubano, y le dijeron que realizara un escrito exponiendo sus inquietudes, que ellos lo recogerían y lo citarían a una reunión, pero dicha reunión nunca llego.
Este jubilado cubano afirmó sentirse defraudado, puesto que, el régimen cubano no ha reconocido los años que laboró para la mal llamada “revolución”.
“No han recompensado mis esfuerzos y sacrificios a favor de la Revolución. Ni siquiera se dignan a contestar mis reclamos. Me siento defraudado. Este no es el futuro que me prometieron. Me encuentro en la miseria, sin esperanza de mejorar. Lo que percibo no me alcanza para mantener a mi familia y a mi persona con dignidad”, finalizó.
Redacción de Cubanos por el Mundo.