Criminales asaltaron la vivienda de una pareja de ancianos en el sector de Perico, Matanzas, durante el 13 de abril, otro de los lamentables actos delictivos que se suman a una estadística que el régimen castrista prefiere ignorar.
Denuncia ciudadana expone impunidad delictiva
La información fue difundida por Carlos Alberto Sosa mediante una denuncia en la plataforma digital Facebook, donde el denunciante expuso la desprotección absoluta que padecen sus parientes bajo el yugo de un sistema que permite la criminalidad mientras oprime al ciudadano.

El suceso ocurrió específicamente en el Central España, lugar donde los delincuentes fracturaron las persianas de una ventana para irrumpir en el inmueble mientras las víctimas dormían, tratándose de un hombre de 87 años con cinco décadas de explotación laboral y su esposa de 85 años de edad.
Los delincuentes sustrajeron un generador eléctrico EcoFlow junto a dos paneles solares portátiles, equipos que representan el único alivio frente a los criminales apagones que la dictadura impone en Matanzas, demostrando que incluso los recursos enviados por familiares desde el exterior están bajo la mira del hampa.
“Se llevaron un equipo EcoFlow con sus dos paneles solares portátiles, algo que no es lujo, es necesidad”, sostuvo Carlos Alberto Sosa, quien además recalcó que estos objetos son fundamentales para otorgar un mínimo de dignidad a sus parientes ante el colapso de los servicios básicos en la isla.
Colapso social y represión bajo el castrismo
La tiranía castrista ha convertido a la nación en un nido de violencia y asesinatos donde los esbirros policiales solo actúan para reprimir voces disidentes, dejando a los ancianos a merced de ladrones que operan sin miedo al castigo no solo en toda la región de Matanzas, sino también en toda la isla.
“Hoy vuelve la rabia, la impotencia, el dolor… ese que no se disimula, ese que te aprieta el pecho y te recuerda, sin piedad, que hay heridas que no dejan de abrirse”, manifestó Sosa, reflejando el sentimiento de millones de cubanos que ven cómo sus seres queridos malviven entre la miseria y el miedo.

Cabe subrayar que este asalto se suma a otro robo perpetrado hace tan solo una semana en el municipio de Colón, también en Matanzas, contra la madre de los hijos del denunciante, lo cual evidencia que las bandas criminales actúan con total libertad bajo la sombra de un régimen que ha destruido el orden social.
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Exigencia urgente de libertad y seguridad
“Cuba necesita un cambio real, profundo, inmediato”, expresó el ciudadano en su reclamo por la seguridad que la dictadura es incapaz de garantizar, subrayando que la paz mental es un derecho arrebatado por décadas de gestión tiranía y adoctrinamiento fallido.
La vulnerabilidad de los jubilados cubanos ante el hampa confirma el fracaso absoluto de un sistema que los utiliza mientras son útiles y los abandona a su suerte cuando envejecen, dejando como única opción la denuncia pública ante la desidia de los sicarios que dicen mantener el orden en Matanzas.
Matanzas, una de las más golpeadas por la delincuencia
La provincia de Matanzas encabezó en 2025 el listado de territorios con mayor incidencia delictiva de toda Cuba, con 503 casos verificados por observatorios independientes.
A lo largo de ese año se contabilizaron en toda la isla más de 2.800 delitos verificados, con los robos encabezando las estadísticas nacionales, y los expertos que estudian la crisis de seguridad cubana señalan que detrás de cada número hay una decisión política de la dictadura: mantener a sus cuerpos represivos enfocados en el control político mientras la delincuencia común avanza sin obstáculos reales en Matanzas y en el resto del país.
La inacción de los represores del régimen frente a este robo no sorprende a nadie que conozca cómo funciona la estructura de seguridad que el castrismo, cuyo único propósito real es proteger a los cabecillas del régimen.