Carlos Giménez reiteró su respaldo al secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, luego de que este calificó al régimen cubano como una amenaza para la seguridad nacional debido a sus operaciones de espionaje e influencia política.
El congresista republicano aseguró que el castrismo no solo representó un peligro para la estabilidad regional, sino que también trabajó activamente para debilitar las instituciones democráticas estadounidenses.
Las declaraciones del legislador cubanoamericano llegaron pocas horas después de que Rubio defendió públicamente un informe del Departamento de Estado que expuso el papel del régimen de La Habana en actividades de inteligencia y redes internacionales de influencia política.
A través de su cuenta en la red social X, Carlos Giménez manifestó un respaldo absoluto a las palabras del jefe de la diplomacia estadounidense y lanzó un contundente mensaje contra la dictadura castrista.
“No se equivoquen, como ha declarado el secretario Rubio, el régimen de Cuba representa una grave amenaza para la seguridad nacional y el bienestar del pueblo estadounidense. Estos delincuentes socavan activamente nuestra democracia y nuestras instituciones. El régimen debe ser relegado al basurero de la historia”, escribió el congresista.
Marco Rubio defendió el informe sobre las operaciones del régimen cubano
La reacción de Giménez se produjo después de la entrevista que Marco Rubio concedió al programa My View with Lara Trump, transmitido por Fox News.
Durante la conversación, el secretario de Estado explicó que el reciente informe elaborado por el Departamento de Estado expuso la magnitud de las capacidades de inteligencia desarrolladas por el régimen cubano durante décadas. Rubio sostuvo que muchos estadounidenses subestimaron el alcance de esas operaciones debido al reducido tamaño geográfico de la isla.
“Para el estadounidense promedio, Cuba es un país pequeño a 90 millas de nuestras costas, pero la gente olvida que, cuando se trata de asuntos como el espionaje y las operaciones de influencia, en realidad son una superpotencia en esos campos”, afirmó.
Según Rubio, esa infraestructura de inteligencia permitió al régimen participar en campañas de influencia política y colaborar con organizaciones vinculadas a diferentes movimientos de protesta dentro de Estados Unidos.
Señalamientos sobre redes de influencia
El secretario de Estado también afirmó que el informe relacionó al régimen cubano con organizaciones que participaron en las protestas raciales registradas en Estados Unidos en 2020, así como en movilizaciones propalestinas y manifestaciones contra las políticas migratorias impulsadas por Washington.
En ese contexto, Rubio sostuvo que esas acciones obedecieron a una estructura organizada y no a movimientos espontáneos.
“No tiene nada de espontáneo. Está financiado, está organizado, y Cuba forma parte de esa red y, en algunos casos, es una parte fundamental de ella”, declaró.
Entre los grupos mencionados durante la entrevista apareció la organización Code Pink, señalada como una de las entidades incluidas en el informe.

Rubio también rechazó las críticas dirigidas al documento y aseguró que las conclusiones presentadas estuvieron sustentadas en información verificada por las autoridades estadounidenses.
Carlos Giménez insistió en endurecer la presión contra el castrismo
El respaldo de Carlos Giménez se sumó a la línea política que distintos legisladores republicanos impulsaron durante los últimos años para incrementar la presión sobre el régimen cubano.
El congresista, quien nació en La Habana y emigró a Estados Unidos junto a su familia, mantuvo una posición firme frente a la dictadura castrista desde su llegada al Congreso. En reiteradas oportunidades promovió sanciones económicas, restricciones diplomáticas y medidas dirigidas a limitar el acceso del régimen a recursos financieros internacionales.
Las declaraciones difundidas este domingo reforzaron esa postura y coincidieron con el discurso sostenido por Marco Rubio respecto al papel estratégico que desempeñó Cuba dentro del entramado de gobiernos aliados de adversarios de Washington.
La cercanía geográfica aumentó las preocupaciones de Washington
Durante la entrevista, Rubio también advirtió que la ubicación de Cuba, a apenas 90 millas del territorio estadounidense, incrementó el riesgo que representa la permanencia del régimen comunista en el poder.
El secretario de Estado argumentó que la combinación entre la crisis interna de la isla y sus vínculos con gobiernos considerados adversarios de Estados Unidos convirtió la situación en un asunto de seguridad nacional.
“Un Estado fallido a 90 millas de nuestras costas alineado con adversarios de Estados Unidos es una amenaza para la seguridad nacional de nuestro país”, concluyó.
Las declaraciones de Rubio y el respaldo expresado por Carlos Giménez reflejaron el endurecimiento del discurso de sectores de la administración estadounidense y del Congreso frente al régimen cubano, en un momento en que las denuncias sobre espionaje, influencia política y cooperación con gobiernos hostiles continúan ocupando un lugar relevante dentro de la agenda de seguridad de Washington.
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