Una cubana que responde al nombre de Danubia Blanco Azahares resultó vinculada de manera formal a las averiguaciones que adelantan los cuerpos de seguridad en Bogotá, la capital de Colombia, en relación con el mediático caso Yulixa Toloza, sobre una mujer colombiana que falleció trágicamente tras un procedimiento estético en una clínica clandestina.
En ese sentido, la ciudadana de origen cubano, quien reside en el país suramericano desde hace varios años, decidió romper el silencio y ofrecer su versión ante los medios, en un intento por desligar su nombre de la red de centros de belleza que opera al margen de la ley en la nación cafetera.

El caso Yulixa Toloza se convirtió en un asunto de máxima prioridad para la Fiscalía General de la Nación y las autoridades sanitarias colombianas, luego de que se confirmara el hallazgo del cuerpo sin vida de la víctima de 52 años en Apulo, un municipio rural ubicado en el departamento de Cundinamarca, a unas pocas horas de la capital.
Es importante mencionar que la víctima asistió inicialmente a un establecimiento estético ilegal de nombre Beauty Láser situado en el barrio Venecia, una popular zona residencial y comercial en el sur de Bogotá. Tras reportarse su extraña desaparición luego de la intervención quirúrgica, el rastreo de las comunicaciones y las transacciones comerciales llevó a los investigadores a detectar nexos con otros locales, lo que destapó una presunta organización dedicada a la medicina cosmética invasiva sin los permisos pertinentes dentro del mismo caso Yulixa Toloza.
Vinculación de la cubana en el caso Yulixa Toloza
Dentro de este organigrama bajo sospecha apareció el nombre de Danubia Blanco Azahares, una mujer nacida en la provincia oriental de Santiago de Cuba. Blanco Azahares figura como la propietaria y representante legal de un centro de belleza ubicado en el sector de Los Héroes, una concurrida zona del norte de Bogotá.
Los reportes de prensa y los registros comerciales colombianos evidenciaron que su negocio compartió números telefónicos, canales de atención y portafolio de servicios con Beauty Láser, el local del sur de la ciudad donde ocurrió la tragedia inicial. Esta situación situó de inmediato a la santiaguera en el radar de la policía judicial encargada del caso Yulixa Toloza.
La cubana comparece ante los medios en Colombia
Ante el revuelo ocasionado por las revelaciones de las emisoras locales, la estilista cubana se presentó públicamente para aclarar su situación económica y personal con María Fernanda Delgado, la dueña del local de Venecia y una de las personas capturadas por la policía.
Blanco argumentó que su sociedad con Delgado finalizó de forma abrupta debido a discrepancias financieras severas.
“Desde 2025 no tengo relación con ella porque en la compra de unos equipos médicos me robó, hubo una alteración de facturas y rompimos todo tipo de vínculo”, aseveró Blanco Azahares en declaraciones a El Tiempo, buscando distanciarse de la gestión del establecimiento clausurado por el caso Yulixa Toloza.
El rastreo de la documentación mercantil arrojó que la Sociedad Estética BL Dr. Danubia Blanco SAS se inscribió formalmente ante la Cámara de Comercio de Bogotá en marzo del año 2025, registrando activos que superan los cincuenta millones de pesos colombianos.
En los papeles oficiales, la hoy detenida María Fernanda Delgado fungió como la segunda representante legal suplente de dicha firma comercial desde su fundación hasta octubre de ese mismo año, fecha en la que fue removida del cargo. Esta coincidencia documental consolidó la hipótesis inicial de que ambas mujeres mantuvieron una estrecha alianza en el mercado de la estética en la capital colombiana, un elemento que se tornó fundamental en el esclarecimiento del caso Yulixa Toloza.
Clausuran establecimiento de la cubana en Bogotá, mientras ella alega que no es cirujana
A pesar de las justificaciones de la comerciante cubana, las entidades de control sanitario de la alcaldía bogotana procedieron a intervenir su local en el norte de la ciudad.
Durante una inspección general, los funcionarios del gobierno local detectaron fallas estructurales graves, falta de licencias vigentes para procedimientos de salud y anomalías en el almacenamiento de sustancias químicas y material quirúrgico. Por tales motivos, la Secretaría Distrital de Salud ordenó la clausura definitiva del inmueble.
No obstante, la polémica aumentó cuando los inspectores descubrieron que los sellos de prohibición oficiales resultaron cubiertos de manera ilegal para ocultar la sanción ante los clientes de la zona, un hecho que complejizó el panorama para las clínicas que operaban de forma irregular.
La tensión institucional escaló tras las declaraciones de Gerson Bermont, secretario de Seguridad de Bogotá, quien ratificó las medidas drásticas tomadas contra estos negocios clandestinos y denunció hostigamientos hacia el personal civil del distrito.
“Este fin de semana cerramos uno en el marco de nuestra competencia. En un operativo realizado esta misma mañana, recibimos amenazas a nuestros equipos y tuvimos que apoyarnos con la Sijín”, relató Bermont, en alusión al cuerpo de inteligencia de la Policía Nacional que debió custodiar el procedimiento ante la agresividad de algunos implicados.
La defensa de la empresaria cubana se fundamenta en que su establecimiento jamás ejecutó cirugías ni procedimientos quirúrgicos que pusieran en riesgo la integridad de las personas, limitándose exclusivamente a la cosmetología tradicional.
“Yo no soy cirujana. Aquí hacemos procedimientos de masajes faciales, drenajes linfáticos, moldeamientos”, remarcó la cubana al defender la naturaleza comercial de sus tres matrículas mercantiles activas en la capital de Colombia.
En ese sentido, insistió en que su actividad económica se encuentra separada de las prácticas de su antigua socia y del caso Yulixa Toloza que continúa bajo investigación.

Por el momento, la Secretaría de Salud de Bogotá aclaró a la opinión pública internacional que los análisis preliminares no permitieron establecer un vínculo de causa y efecto directo entre el local de Los Héroes administrado por la cubana y el deceso de la paciente.
No obstante, el caso Yulixa Toloza permanece abierto y bajo estricta reserva judicial, mientras los peritos forenses intentan determinar si estos centros forman parte de una red transnacional de clínicas estéticas piratas.
¿Qué le pasó a Yulixa Toloza?
Yulixa Toloza, de 52 años, desapareció el pasado 13 de mayo en el sur de Bogotá tras ingresar a una clínica estética clandestina en el barrio Venecia, en un caso que ha generado fuerte conmoción por los riesgos de los procedimientos estéticos ilegales de bajo costo.
Sus familiares hicieron públicos videos grabados antes de su desaparición, en los que se ve a la mujer desorientada y vulnerable sobre una camilla, lo que encendió las alertas sobre su paradero y las condiciones de esa intervención.
La Fiscalía General de la Nación dio un golpe importante a la investigación al emitir cinco órdenes de captura. Hasta el momento, las autoridades confirmaron la detención de dos hombres en Norte de Santander, cuando intentaban huir hacia Venezuela.
Se trata de Jesús Hernández Morales y Kelvis Sequera Delgado, a quienes se les señala por ocultar los vehículos que habrían sido usados para trasladar a Toloza. Según las pesquisas, ambos tendrían nexos directos con María Fernanda Martínez, propietaria del centro estético irregular.
El caso Yulixa Toloza vuelve a poner en evidencia los peligros que representan los establecimientos clandestinos que ofrecen servicios estéticos sin ninguna garantía de seguridad ni control sanitario.
Hasta el momento de la redacción de esta nota se conoció que tres de los sospechosos por la muerte de Yulixa Toloza fueron capturados en Venezuela.
LEE TAMBIÉN: Discriminación en Cuba: Régimen condena al hambre a los hijos de familias humildes