El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reaccionó a la acusación federal en contra del dictador cubano Raúl Castro anunciada este miércoles por el Departamento de Justicia.
En ese sentido, el líder republicano calificó el momento como histórico y reiteró su compromiso de no tolerar que dictadores maten estadounidenses y queden impunes.
“Si matas a estadounidenses, te perseguiremos, sin importar quién seas ni cuánto tiempo haya pasado”, enfatizó en sus declaraciones.
Asimismo, Trump apuntó que Estados Unidos básicamente está tomando el control de la isla y que ayudará al pueblo cubano a salir de la grave crisis que vive por culpa del fracasado modelo comunista.
“Tenemos a mucha gente en Cuba. Tenemos la CIA ahí. El secretario Rubio es de ahí, así que tenemos mucha experiencia. Vamos a ayudar al pueblo cubano. Estamos liberando a Cuba”, afirmó en un video difundido por el Departamento de Estado cuando el mandatario respondía a los periodistas en la Base Conjunta Andrews, en Maryland.
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Trump sobre una escalada militar en Cuba
Asimismo, el presidente Trump respondió a los comunicadores sobre una posible escalada militar en la isla considerando que no cree que sea necesaria.
“No, no habrá escalada. No creo que sea necesario. Mire, el lugar se está viniendo abajo. Es un desastre y, en cierto modo, han perdido el control; realmente han perdido el control de Cuba”, precisó.
Cabe destacar que las declaraciones de Donald Trump llegaron horas después de que el fiscal general interino Todd Blanche anunciara la acusación federal en contra de Raúl Castro en Miami.
La Justicia de Estados Unidos imputó al dictador de 94 años y a cinco pilotos cubanos por conspiración para matar nacionales estadounidenses, destrucción de aeronaves y asesinato.
Los hechos se remontan al 24 de febrero de 1996, cuando aviones militares cubanos derribaron dos Cessna civiles desarmados de la organización humanitaria Hermanos al Rescate sobre aguas internacionales. Las víctimas fueron Carlos Costa, Armando Alejandre Jr., Mario de la Peña y Pablo Morales.
Según la acusación, Castro, entonces ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, autorizó y supervisó la operación que acabó con la vida de estos hombres mientras realizaban misiones de búsqueda y rescate de balseros cubanos y lanzaban folletos prodemocracia.
Durante tres décadas, las familias de las víctimas y el exilio cubano reclamaron justicia sin éxito. Hoy, bajo la administración Trump, el Departamento de Justicia decidió actuar.
Contexto actual y señales de Trump
Las declaraciones de Trump sobre la presencia de la CIA y la experiencia de Marco Rubio, secretario de Estado de origen cubano, refuerzan la estrategia de presión máxima contra el régimen. Rubio, cuyos padres emigraron de Cuba, aporta conocimiento directo de la represión.
Fuentes indican que la inteligencia estadounidense mantiene actividad en la isla y que se busca aislar aún más a la dictadura.
Exilio cubano celebra decisión judicial
Entretanto, la acusación fue recibida con entusiasmo por sectores del exilio cubano en el sur de Florida, donde dirigentes políticos y activistas calificaron la medida como un paso histórico.
Los congresistas cubanoamericanos Mario Díaz-Balart, María Elvira Salazar y Carlos Giménez habían impulsado en los últimos meses la reapertura formal del expediente relacionado con el derribo de las avionetas.
Para numerosos sectores del exilio, el proceso judicial representa un reconocimiento tardío a las víctimas y una señal de que Washington está dispuesto a responsabilizar penalmente a figuras históricas de la dictadura cubana.
Raúl Castro, hermano del fallecido dictador Fidel Castro, gobernó Cuba oficialmente hasta 2018, aunque continúa siendo una figura de enorme influencia dentro del aparato político y militar de la isla.
Mientras tanto, Cuba enfrenta una profunda crisis económica y energética marcada por apagones constantes, escasez de alimentos, inflación y crecientes protestas populares reprimidas por las fuerzas de seguridad del régimen.