Dentro de dos semanas, los puestos de control en los Cayos de la Florida serán desmantelados, dándole paso a los turistas y no solo a los residentes del lugar.
De acuerdo con un reportaje de El Nuevo Herald, luego del primero de junio, comenzará la reapertura de dicha zona turística del estado, pero sus locales no esperan recibir a muchas personas.
Jodi Weinhofer, presidenta de la Asociación de Hotelería de los Cayos de la Florida y Key West, afirma que no esperan “mucha gente” ya que la crisis del coronavirus dejó a miles sin trabajo y otros simplemente no están listos para viajar.
“Además, estará limitado a un 50 por ciento. Ningún lugar que se haya abierto estará inundado de visitantes”.
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Las limitaciones se deben a las medidas de seguridad para evitar el contagio de la COVID-19.
Weinhofer insistió en que la seguridad y la limpieza son claves a la hora de viajar, indicando que los hoteles y posadas mantendrán una limpieza constante.
“La gente tiene que sentirse segura y quiere viajar”, dijo Weinhofer. “La higiene será el nuevo servicio y el nuevo lujo. Ahora vamos a limpiar delante del público y explicarle la forma en que limpiamos las propiedades”.
Greg Veliz, administrador de Key West, indicó que la ciudad está “lista” para recibir visitantes.
“Yo sabía que la carretera no podía seguir bloqueada mucho tiempo”, dijo Veliz.
Key West hará lo que se espera para abrir el 1 de junio, dijeron líderes empresariales.
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Scott Atwell, vicepresidente ejecutivo y principal ejecutivo de la Cámara de Comercio de Key West, indicó que ya existe “cierta demanda” en cuánto a las habitaciones y esperan tener un “éxito moderado” ya que tienen que trabajar al 50 por ciento de su capacidad.
“Aunque tengamos algún éxito a principios de junio, todavía hay mucha preocupación sobre la industria turística, tanto a corto como a largo plazo”.
Tiendas y restaurantes trabajarán bajo reglas de capacidad limita.
Los puestos de control en los Cayos del Norte fue una estrategia del Condado de Monroe para detener la propagación del coronavirus en la zona.
Todo indica que parece haber funcionado, ya que los casos detectados en las últimas semanas son locales.
De acuerdo con las cifras más recientes del Departamento de Salud de la Florida, unas 100 personas en el Condado dieron positivo, tres murieron desde marzo y en la actualidad no hay ningún hospitalizado.
Estos números representan una pequeña fracción de los casos positivos y muertes reportados en condados vecinos como Miami-Dade y Broward.
Redacción Cubanos por el Mundo