El comunicador cubano Ewald Michel Nieves denunció que fue citado por agentes de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR) en el municipio de Guáimaro, provincia de Camagüey, sumando un nuevo episodio de represión contra las voces críticas dentro de la isla.
En ese sentido, el creador aseguró que las autoridades no explicaron inicialmente las razones de la comparecencia y consideró que la actuación podría estar relacionada con sus constantes publicaciones críticas sobre la situación política y social del país.
La denuncia realizada por el comunicador cubano se publicó en sus redes sociales, donde relató que la primera citación fue verbal por agentes policiales, quienes le solicitaron acudir a una estación de la PNR para sostener una supuesta conversación.
Según explicó, los funcionarios no presentaron identificación oficial ni ofrecieron detalles sobre el motivo de la convocatoria. Ante esa situación, exigió el cumplimiento de los procedimientos legales establecidos y solicitó una notificación formal por escrito.
“Exigí que se cumpliera el procedimiento legal correspondiente y que se me entregara una citación oficial por escrito donde constara la causa de la comparecencia, la autoridad actuante y la firma responsable”, escribió Ewald Michel Nieves en su publicación.
Posteriormente, las autoridades entregaron el documento oficial firmado y sellado, aunque sin aclarar plenamente las razones detrás de la actuación policial.
Una comparecencia sin explicaciones para el comunicador cubano
El comunicador cubano relató que acudió a la estación policial conforme a lo indicado en la citación. Sin embargo, al llegar fue informado de que la funcionaria responsable ya no se encontraba en el lugar y que debía regresar días después.
“Al solicitar nuevamente información sobre la causa de la citación, se me respondió que sería informado en ese momento”, denunció.
Para Ewald Michel Nieves, la ausencia de explicaciones concretas alimentó las sospechas de que se trata de una nueva acción de hostigamiento vinculada a sus opiniones públicas sobre la realidad cubana.
“Declaro públicamente que no he cometido delito alguno. Mi conducta ciudadana ha sido siempre legal, transparente e íntegra”, afirmó.
El comunicador cubano sostuvo que resulta razonable pensar que la actuación de las autoridades constituye una represalia por sus publicaciones en redes sociales, donde ha cuestionado decisiones gubernamentales y denunciado problemas que afectan a la población cubana.
“Considero razonable presumir que pudiera tratarse de una represalia relacionada con mis publicaciones críticas sobre la realidad nacional”, señaló.
Antecedentes de persecución
Es importante mencionar que la denuncia del comunicador cubano Ewald Michel Nieves ocurrió pocos meses después de que fuera expulsado de su empleo por una publicación realizada en su perfil personal de Facebook.
De acuerdo con su propio testimonio, ese caso continúa pendiente de resolución administrativa y podría llegar a los tribunales si no obtiene una respuesta favorable.
La situación refleja un patrón denunciado durante años por organizaciones defensoras de derechos humanos, que han documentado cómo el régimen castrista utiliza mecanismos laborales, policiales y judiciales para castigar a ciudadanos que expresan opiniones contrarias al discurso oficial.
En numerosos casos, activistas, periodistas independientes, opositores y usuarios de redes sociales han sido objeto de citaciones arbitrarias, interrogatorios, vigilancia permanente, multas, restricciones de movimiento e incluso procesos penales.
La amenaza del delito de “desobediencia”
Diversos activistas cubanos han denunciado que uno de los recursos más utilizados por las autoridades consiste en advertir sobre posibles acusaciones por el supuesto delito de “desobediencia”.
Este tipo de figura legal ha sido empleada en múltiples ocasiones para justificar sanciones contra ciudadanos que se niegan a colaborar con interrogatorios, rechazan citaciones irregulares o cuestionan procedimientos considerados arbitrarios.
Organizaciones internacionales han advertido que este mecanismo permite criminalizar conductas vinculadas al ejercicio de derechos fundamentales como la libertad de expresión, reunión y participación ciudadana.
En los últimos años, la Seguridad del Estado incrementó el uso de citaciones policiales, advertencias oficiales y amenazas judiciales contra personas que denuncian la crisis económica, los apagones, la escasez de alimentos o la falta de libertades políticas en Cuba.
Un patrón de represión documentado
La situación denunciada por el comunicador cubano Ewald Michel Nieves coincide con reportes constantes de organismos internacionales sobre el deterioro de las libertades civiles en la isla.
Tras las históricas protestas del 11 de julio de 2021, la dictadura cubana endureció la vigilancia sobre periodistas independientes, creadores de contenido, opositores y ciudadanos que utilizan plataformas digitales para expresar críticas.
Numerosos comunicadores han reportado confiscación de equipos electrónicos, vigilancia domiciliaria, prohibiciones de viaje, interrogatorios frecuentes y amenazas dirigidas tanto contra ellos como contra sus familiares.
En ese contexto, Ewald Michel Nieves decidió hacer pública la situación antes de regresar a la estación policial, una estrategia utilizada por numerosos activistas para dejar constancia de posibles abusos.
“Hago responsable a la PNR, a los órganos de la Seguridad del Estado y a las autoridades del municipio de cualquier afectación a mi integridad física, psicológica o moral”, expresó el comunicador cubano.
La denuncia de Ewald Michel Nieves vuelve a poner el foco sobre las prácticas represivas que continúan ejecutándose en Cuba contra quienes ejercen el derecho a opinar libremente.
Mientras las autoridades no esclarezcan las razones de la citación a este comunicador cubano, el caso se suma a una larga lista de episodios que organizaciones de derechos humanos consideran parte de la política sistemática de intimidación del régimen castrista contra las voces independientes.