El cubano que protestó en el Capitolio, Ariel Limias Leyva, de 53 años, quedó formalmente acusado por el régimen cubano del delito de “propaganda enemiga contra el orden constitucional” después de desplegar una pancarta contra la dictadura en las escalinatas del Capitolio de La Habana.
La acusación fue comunicada a su esposa, Yulia Morales, quien acudió este lunes a Villa Marista, sede de la Seguridad del Estado en la capital cubana, para conocer la situación de Limias. Según relató a 14ymedio, el detenido permanece incomunicado, aunque las autoridades le informaron por primera vez los cargos que enfrentaba.
“Es una angustia, un dolor”, afirmó Morales tras su visita al centro de detención. La mujer también explicó que la familia comenzó a buscar representación legal para enfrentar el proceso.
Cubano que protestó en el Capitolio alzó su voz por la libertad
Cabe recordar que el caso del cubano que protestó en el Capitolio se originó el viernes, cuando Limias llegó hasta la parte superior de la escalinata del Capitolio y mostró una pancarta con mensajes contra la discriminación y las políticas de la dictadura. Uno de los lados incluyó las frases “No + discriminación”, “política absurda” y “abajo la dictadura”, mientras que el otro exhibió el mensaje “patria y vida y libertad”.
Cuatro agentes policiales intervinieron para detenerlo y lo condujeron hasta una patrulla. Antes de ser introducido en el vehículo, el manifestante gritó “¡Abajo la dictadura!”, una expresión que también repitió una persona que se encontraba entre los presentes.
La protesta provocó además un refuerzo de la vigilancia alrededor del Capitolio. Durante el fin de semana y este lunes, varios policías permanecieron en las inmediaciones del edificio, incluso en zonas de tránsito habitual para peatones, trabajadores por cuenta propia y usuarios del transporte público.
Una vecina consultada por 14ymedio describió el despliegue policial registrado durante el domingo.
“Anoche, cosa rara, había un montón de policías haciendo ronda en esta zona que, a no ser por el perímetro del Capitolio, está siempre desprotegida”, aseguró.
El aumento de la presencia policial evidenció la respuesta de las autoridades después de la protesta. La vigilancia no se limitó al edificio donde funciona la Asamblea Nacional del Poder Popular, sino que se extendió a sus alrededores, una zona que conecta La Habana Vieja con Centro Habana.
Mientras el régimen reforzó la seguridad en el lugar de la manifestación, Limias permaneció bajo custodia de la Seguridad del Estado. Después de ser arrestado el viernes, pasó la noche en la estación policial de Dragones, donde fue interrogado. Al día siguiente, agentes de la Seguridad del Estado lo trasladaron a Villa Marista.
Morales también consiguió información sobre el estado de salud de su esposo. Limias sufrió un infarto el pasado 18 de enero y requiere tratamiento cardíaco. De acuerdo con lo que le comunicó una doctora, el detenido se encontraba estable y recibía sus medicamentos.
La situación del cubano que protestó en el Capitolio también tuvo antecedentes. Limias, quien se dedicó a la pintura, protagonizó otra protesta pública el 17 de julio de 2021, pocos días después de las manifestaciones nacionales del 11 de julio. En aquella ocasión salió a la calle con un cartel que decía “libertad” y permaneció 12 días detenido.
La nueva acusación abrió ahora un proceso contra Limias por un delito utilizado por las autoridades cubanas contra ciudadanos que realizan acciones consideradas contrarias al sistema político. En este caso, la imputación ocurrió después de una protesta individual que tuvo como escenario uno de los principales símbolos institucionales de la capital.
La acusación contra el cubano que protestó en el Capitolio convirtió una acción individual contra la dictadura en un nuevo caso de represión política en Cuba, mientras su familia espera conocer cómo avanzará el proceso judicial.




