El campismo popular en Cuba ha desempeñado un papel importante en el sesgo y diferenciación del status social de los cubanos, especialmente durante las décadas de los 80 y 90.
Si bien fue creado por el extinto dinosaurio Fidel Castro en 1981 como una “alternativa al hospedaje en hoteles”, la realidad, años después, demostró que sirvió como panacea a un fenómeno, una vez que se estableció que los hoteles quedaran prohibido para los ciudadanos cubanos.
Esta medida permitió liberar las instalaciones hoteleras para el turismo extranjero, a la vez que aisló a los cubanos. Aunque esta prohibición se eliminó en 2008, muchos cubanos todavía no pueden permitirse hospedarse en hoteles debido a los bajos salarios, y no son pocos los ejemplos de racismo y maltrato por parte de custodios de instalaciones hoteleras que aún todavía seleccionan quién puede entrar o no a un hotel.
El Plan Campismo Popular, administrado por la Unión de Jóvenes Comunistas, promovía el campismo y el excursionismo como una alternativa accesible para todos, aunque en la concreta sirvió para que no pocos dirigentes juveniles amasaran cierta cantidad de dinero, al usar el método de vender las reservaciones para las bases de campismo.
Si bien muchos cubanos recuerdan con nostalgia las estancias en estos lugares durante las décadas de los 80 y 90, otros las recuerdan con resignación, asco y mal momento, debido a las condiciones deterioradas en algunos campismos, unos más que otros.
Por otro lado está el hecho indiscutible que estos campismos desempeñan un papel en el adoctrinamiento de los jóvenes, ofreciendo opciones recreativas relacionadas con figuras históricas como Ernesto Guevara y la columna Ciro Redondo, como señala Diario de Cuba.
En cuanto a la situación actual, si bien la Empresa de Campismo Popular en Cuba anuncia año tras año un cronograma de reapertura de más de sesenta bases de campismo en diferentes provincias y remozamiento en otras tantas, la escasez de combustible ha limitado la movilidad hacia esas bases desde hace ya un buen tiempo, dejándole a los cubanos con la única opción de acudir a ellas por sus medios.
Unos pueden, todavía, a pesar de la inflación y la crisis, darse ese lujo. Otros simplemente no pueden.
Aquellos que a duras penas pueden reunir cuatro centavos para esos días de disfrute, no tienen cómo alquilar un auto que los lleve.
Tal parece ser el caso de Anisleidy Suárez Colón, residente en calle 1ra. del Oeste, Loma de Penton, cmf 6.4, Encrucijada, Villa Clara.
Ella escribió a la sección Cartas a la Dirección del diario oficialista y vocero ideológico del Partido Comunista de Cuba, para lanzar una pregunta: sin transporte, ¿cómo llegamos al campismo?
La queja – o pregunta – de Anisleidy Suárez Colón fue publicada el 14 de julio de 2023, en la cual señalaba la quejosa que el Campismo Popular es una de las ofertas más demandadas por la familia cubana durante los meses de verano, a fin de disfrutar de senderos, caminatas, recorridos y excursiones.
Añade que este año, en la provincia de Villa Clara se ofertaron plazas para los campismos populares, pero sin transporte. ¿Cómo hacemos para llegar a esas instalaciones?, se cuestiona la joven.
Alega haberle escrito a muchas personas, pero ninguno le ha dado una respuesta.
“Conocemos los problemas por los cuales hemos atravesado con el combustible, y la prioridad lógica que se les ha dado a sectores de gran importancia, como la salud y la educación. ¿No hay ninguna opción para este verano?,” se cuestiona Anisleidy, quien al parecer deberá pasar los meses de julio y agosto sentada frente al televisor viendo la bazofia comunista que trasmiten de programuchos como Con Filo, o cualquiera de los presentados por el deleznable vocero castrista Humberto López.
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