El proyecto Grifon, es una nave que fue armada en el astillero ruso Sredne- Nevski y que lleva por nombre “la primogénita” por ser la primera en su clase que servirá para que cubanos y turistas puedan transportarse a través de ríos, lagos y costas de la Isla.
La nave está pensada para servir como un medio de transporte público rápido y accesible, además de promover el turismo en las zonas costeras.
El bote podrá ser dirigido por tres personas y tiene capacidad para unos 150 pasajeros.
Posee dos motores diésel de mil 207 caballos de fuerza cada uno lo que le permite alcanzar velocidades de hasta 30 nudos, lo equivalente a la velocidad de una lancha rápida.
RECOMENDADO: Rusia comercializa locomotoras para modernizar transporte cubano
Otras funciones
La nave puede ser acondicionada para servir como medio de transporte profesional para el personal de plataformas flotantes.
Esta modificación incluye un espacio de carga para transportar equipamiento especial.
Su casco está hecho de polímero reforzado con fibra de carbono, pero introduciendo una tecnología innovadora.
Dmitri Andrónov, director tecnológico de SNSZ, explicó que gracias a la tecnología usada se pueden crear botes más grandes y resistentes.
“La propia tecnología de materiales compuestos es bien conocida. Sin embargo, el astillero Sredne-Nevski ha estado perfeccionándola durante años y, a día de hoy, usamos en nuestras plantas el innovador método de infusión al vacío. Esta tecnología permite crear los más grandes y monolíticos cascos de barcos a partir de materiales compuestos”, compartió con Sputnik
Este novedoso catamarán es resistente y promete marcar la pauta en el transporte marítimo cubano.
Según informó el funcionario, ya se han alcanzado acuerdos con empresas cubanas para cubrir las necesidades en el sector turístico y presuntamente del transporte naval.
Redacción Cubanos por el Mundo