El sector turístico cubano atraviesa su peor momento en décadas. Según las estadísticas oficiales divulgadas por la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI) revelan que la isla recibió 298.057 turistas internacionales entre enero y marzo de 2026, lo que supone únicamente el 52% de los que fueron en el mismo periodo del año anterior.
Si se contabiliza el total de viajeros, incluyendo residentes en el exterior y nacionales, la cifra asciende a 448.857 personas, un 59% respecto a 2025, lo que representa una disminución de 312.375 visitantes.
Canadá, principal fuente de turistas para Cuba, aportó 124.794 viajeros en el trimestre, lo que implica un retroceso del 54,2% frente a los 272.319 canadienses que llegaron en igual período de 2025.
El mercado estadounidense sufrió una contracción aún más severa, pasando de 39.465 a 17.034 visitantes, una caída del 56,8%. Francia descendió un 54,4% (de 14.748 a 6.725 personas), mientras que España e Italia redujeron sus llegadas aproximadamente un 40%.
Los cubanos residentes en el extranjero también viajaron menos a la isla, pues de 59.826 pasaron a 34.233, un descenso del 42,8%. Rusia, otro mercado estratégico, cayó de 33.463 a 20.917 turistas, lo que representa una baja del 37,5%.
Solo dos naciones escaparon a la tendencia general: Argentina se mantuvo casi estable con 12.212 visitantes (un 99,5% respecto a 2025), y China apenas retrocedió un 5,7%.

El origen inmediato del colapso se encuentra en la aguda escasez de combustible Jet A-1 que afectó a nueve aeropuertos internacionales cubanos durante el mes de febrero.
Esta situación provocó la cancelación de más de 1.700 vuelos y la repatriación forzosa de más de 27.900 turistas canadienses y 4.300 rusos.
Como consecuencia directa, once aerolíneas suspendieron sus operaciones hacia Cuba en lo que va de 2026, incluyendo Air Canada, que no reanudará vuelos hasta noviembre, Air Transat, WestJet, Sunwing, Iberia, Air France y Turkish Airlines.

El sector hotelero en estado crítico
El impacto se extendió a todo el entramado hotelero. Las cadenas Meliá, NH, Iberostar y Valentín cerraron temporalmente sus instalaciones. En Cayo Santa María, el conglomerado militar Gaviota ha clausurado 20 hoteles, dejando sin empleo a más de 7.000 trabajadores del sector.
Ante esta situación, el régimen cubano implementó a partir del 7 de febrero una estrategia denominada “compactación turística”, que consiste en cerrar los hoteles con bajos niveles de ocupación y concentrar a los turistas en instalaciones seleccionadas para optimizar el consumo energético. La tasa de ocupación hotelera se ha desplomado hasta el 21,5% en lo que va de año.
Mientras Cuba se hunde, los destinos competidores del Caribe continúan creciendo. República Dominicana recibió 6,5 veces más turistas que Cuba solo en enero de 2026, y México cerró 2025 con una cifra récord mundial de 47,8 millones de visitantes.
El archipiélago cubano finalizó 2025 con apenas 1,81 millones de turistas, un 17,8% menos que en 2024 y un 62% por debajo del máximo histórico de 4,7 millones alcanzado en 2018, época anterior a que la crisis energética crónica y el progresivo deterioro de la infraestructura terminaran por hundir uno de los pocos sectores que todavía generaban divisas para el régimen.
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