El anhelo de disfrutar unas vacaciones inolvidables en las playas de República Dominicana se desvaneció para una familia cubana residente en el sur de la Florida. Santiago Machado, uno de los principales afectados, denunció públicamente haber sido víctima de una estafa que le costó cerca de 6,000 dólares.
Un plan familiar truncado por el engaño
Según un reporte de la cadena Telemundo, los estafadores emplearon tácticas de ingeniería social sumamente convincentes para ganarse la confianza de esta familia cubana. Machado explicó que el ofrecimiento llegó a través de un contacto cercano, lo que redujo las sospechas iniciales.
El paquete prometido incluía alojamiento en el prestigioso Hard Rock Hotel & Casino Punta Cana, sumado a los boletos aéreos necesarios para el traslado. La sofisticación de esta estafa permitió que los delincuentes operaran bajo la fachada de un programa de membresía vacacional vinculado al hotel.

Las comunicaciones se realizaron mediante llamadas telefónicas donde supuestos ejecutivos de ventas presentaron la oferta con un profesionalismo tal que Machado no dudó de la legitimidad del trámite en su momento. La intención del denunciante era noble y clara: buscaba crear un espacio de esparcimiento para sus seres queridos.
“Pagamos alrededor de 6 mil dólares en tres habitaciones porque teníamos pensado traer familiares de Cuba hasta ahí hasta Punta Cana para que pasaran una semana con nosotros, los nietos”, relató Machado a la prensa.
El descubrimiento de una reserva inexistente
El esquema delictivo comenzó a desmoronarse cuando otros conocidos de la familia cubana, quienes también adquirieron el supuesto paquete, intentaron realizar sus viajes con antelación. Al momento de confirmar los servicios con los proveedores oficiales, la respuesta resultó devastadora: no existió registro alguno de los pagos ni de las plazas reservadas.
La confirmación de la estafa llegó acompañada de un silencio absoluto por parte de los vendedores. Santiago Machado intentó contactar a los representantes con los que previamente coordinó los detalles, pero los números telefónicos resultaron inútiles.
“No existe la reservación, no existe, no existe en los tiques de avión, no existe nada”, lamentó el afectado. En un acto de cinismo, los perpetradores mostraron su verdadera cara en los últimos intentos de comunicación de la víctima. Machado relató que volvió a llamar y le pareció que se cayó la llamada: “Volvieron a colgar el teléfono a la tercera y se estaban riendo detrás”, añadió con indignación.
El impacto emocional de esta estafa trascendió lo monetario. El momento más doloroso para Machado fue comunicar la cancelación del viaje a sus familiares en la isla, quienes esperaban con ansias el reencuentro tras mucho tiempo sin verse.

Consecuencias emocionales y riesgo de robo de identidad
La desilusión se apoderó de los hogares cubanos al comprender que el viaje era una ficción creada por criminales. “Imagínense, las madres de nosotros lloraban cuando le dijimos que no podían, que era toda una estafa y que habíamos perdido el dinero”, comentó Machado.
A la pérdida financiera se sumó una preocupación latente sobre la seguridad de la información. Durante el proceso de supuesta compra, las víctimas entregaron datos sensibles, incluyendo copias de pasaportes y detalles personales que ahora se encuentran en manos desconocidas.
Este tipo de estafa suele tener como objetivo secundario el robo de identidad, lo que mantiene a los afectados en un estado de alerta constante.
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Recomendaciones de expertos ante el fraude vacacional
Telemundo contó que, a pesar de los intentos de contactar a la agencia de relaciones públicas del Hard Rock Hotel & Casino Punta Cana, no se obtuvo una respuesta oficial sobre si la empresa tiene conocimiento de otras víctimas bajo esta misma modalidad.
No obstante, las autoridades y organizaciones de protección al consumidor confirmaron que esta estafa forma parte de una tendencia creciente en destinos de alta demanda turística. Cinthya Lavin, portavoz del Buró de Mejores Negocios (BBB), señaló que la suplantación de identidad corporativa es una herramienta clave para estos delincuentes.
“Hay estafadores y operaciones que roban la identidad de compañías legítimas, porque saben que con una compañía legítima tienen ese enganche”, explicó Lavin.
Como medida de prevención, se recomendó a los viajeros verificar cualquier promoción directamente a través de los canales oficiales de los hoteles y aerolíneas antes de emitir pagos. Además, el uso de tarjetas de crédito se perfila como la mejor defensa, ya que estos instrumentos financieros ofrecen mecanismos de protección y disputa ante una posible estafa que otros métodos de pago no garantizan.