El puesto a dedo Miguel Díaz-Canel decidió atrincherarse en su retórica habitual para rechazar tajantemente cualquier posibilidad de negociación con la Casa Blanca, negándose con soberbia a la advertencia lanzada por el presidente Donald Trump sobre un acuerdo antes de que el tiempo se agote para la dictadura.
Esta reacción surge como respuesta directa al ultimátum del mandatario estadounidense, quien tras la exitosa operación militar que culminó con la captura de Nicolás Maduro y Cilia Flores en Caracas, sentenció el corte definitivo de los subsidios petroleros y financieros que mantuvieron a flote al castrismo durante décadas a costa del hambre venezolana.
???????? | Miguel Díaz-Canel: "Si nos atacan, lucharemos con la misma fiereza que se ha transmitido de generación en generación.
— Alerta News 24 (@AlertaNews24) January 16, 2026
No habrá rendición.
No habrá concesiones". pic.twitter.com/ufJOifBvrm
Fue desde la Tribuna Antiimperialista de La Habana donde Díaz-Canel aseguró a gritos que el régimen «no hará ninguna concesión política», descartando de plano cualquier entendimiento diplomático que implique ceder ante lo que su régimen criminal califica como coerciones inaceptables de Washington.
En un intento desesperado por hacerse el valiente, el títere del castrismo juró que ante una eventual confrontación «pelearíamos con fiereza idéntica a la que legaron generaciones de bravos combatientes».
Su discurso cargado de odio incluyó ataques personales contra el propio Trump, pues no dudó en tildar al jefe de Estado norteamericano de «actual emperador» y lanzó improperios contra el secretario de Estado Marco Rubio, a quienes acusó de promover una supuesta «era de barbarie, despojo y neofascismo» en la región.
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Mientras el dictador alardea con que «tendrían que secuestrar a millones» para doblegar a su séquito, la realidad es que su tiranía enfrenta una vulnerabilidad existencial sin precedentes al perder a su principal aliado.
Por su parte, la población cubana sumida en la miseria, los apagones y la delincuencia, sigue llenándose cada vez más de esperanzas de encontrar esa libertad que fue robada hace casi 70 años.
Redacción de Cubanos por el Mundo