La Diócesis de Venice, ubicada en el suroeste de Florida, inició formalmente una nueva etapa administrativa y espiritual tras la reciente ceremonia de ordenación de Emilio Biosca Agüero, quien asume la titularidad de esta jurisdicción eclesiástica que comprende diez condados.
El acto, celebrado este sábado 11 de julio, sella el relevo en el liderazgo pastoral de la entidad, luego de que monseñor Frank J. Dewane concluyera dos décadas de servicio al frente de esta comunidad religiosa, dando paso así al mandato de Emilio Biosca Agüero.
Un acontecimiento histórico para la Iglesia en Florida
La estructura eclesial de la zona catalogó la jornada como un “momento sagrado, gozoso e histórico”, al consolidar la llegada de quien representa al tercer obispo en la historia de esta diócesis.
Durante el rito central de la consagración, Dewane realizó la imposición de manos sobre el nuevo prelado, oficializando la transferencia de responsabilidades y el comienzo de un ciclo que buscará atender las necesidades pastorales de miles de fieles.
Trayectoria y misión internacional
La trayectoria de Emilio Biosca Agüero refleja una vida marcada por la movilidad y el servicio misionero. Nacido en Colorado Springs el 15 de diciembre de 1964, el obispo es hijo de padres que emigraron desde Cuba poco tiempo antes de su nacimiento.
Su vocación religiosa se consolidó al ingresar en la Orden de los Frailes Menores Capuchinos en 1984, siendo posteriormente ordenado sacerdote en 1994 por el entonces obispo Sean O’Malley.

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El perfil de Emilio Biosca Agüero destaca por una experiencia pastoral extensa y diversa en el ámbito internacional. Tras recibir el orden sacerdotal, dedicó una década a labores misioneras en Papúa Nueva Guinea, trabajando directamente con comunidades indígenas en contextos complejos.
A partir de 2007, trasladó su labor a Cuba, donde permaneció doce años cumpliendo diversas funciones eclesiásticas en La Habana, Santa Clara y finalmente en la diócesis de Bayamo-Manzanillo, antes de regresar a Estados Unidos.
Compromiso con la feligresía y la diversidad
Previo a su nombramiento, el religioso se desempeñaba como párroco del Santuario del Sagrado Corazón en Washington, gestionando una comunidad multicultural compuesta por cerca de 5.000 familias.
En esta gestión, enfatizó la importancia de la diversidad lingüística, dado que los servicios se celebraban en cinco idiomas distintos. Al recibir la designación oficial por parte del papa León XIV, el nuevo líder episcopal manifestó que recibía esta responsabilidad “confiando en la Providencia de Dios” y con el objetivo claro de “orar y servir” junto a su nueva feligresía.
En su mensaje a la comunidad de Florida, Emilio Biosca Agüero subrayó la relevancia demográfica y espiritual de los creyentes hispanos, quienes constituyen más de un tercio de la población católica en la zona.
“Nuestra fe, nuestras tradiciones y nuestro amor por la familia enriquecen profundamente a toda la Iglesia”.
Restricciones de viaje y contexto político
Sin embargo, el evento también estuvo marcado por una situación de tensión por culpa del régimen castrista, como no podía ser de otra forma. Como se recordará, el sacerdote camagüeyano Castor José Álvarez Devesa, quien contaba con una invitación formal para asistir a la ordenación de Emilio Biosca Agüero, enfrentó una restricción de movilidad en la isla.
El religioso, al presentarse en el aeropuerto para abordar su vuelo hacia Miami, fue notificado sobre la prohibición de salida del país, una medida que le fue comunicada sin previo aviso al intentar iniciar su viaje.
El padre Álvarez, quien reconoce a Biosca Agüero como un obispo cubanoamericano de gran relevancia, permaneció en la isla debido a esta limitación migratoria que impidió su presencia en el acto central en Florida.