Apenas 45 minutos y 30 segundos le bastaron al plusmarquista cubano Erick Hernández para hacer historia nuevamente en La Habana, impactando la pequeña pelota oficial de béisbol 5 un total de 5.501 veces consecutivas utilizando únicamente la cabeza.
Con este resultado, Hernández pulverizó su propia marca universal anterior de 5.222 golpes, demostrando un control técnico impecable ante la dificultad que representa un implemento de dimensiones reducidas respecto al balón de fútbol tradicional.
La prueba ratifica la vigencia del atleta de 60 años en la élite mundial del dominio de la pelota, una disciplina que exige una concentración absoluta y un esfuerzo físico sostenido.
Una preparación adaptada a un cambio de dinámica
La consecución de esta plusmarca exigió una rigurosa planificación metodológica durante meses, puesto que la adaptación a la esférica de béisbol 5 implica un cambio violento en la biomecánica habitual del toque. La menor masa y la densidad del esférico modifican la velocidad de rebote y la trayectoria, obligando a reajustar los tiempos de reacción de los músculos del cuello y el torso.
Según explicó el propio Erick Hernández, la preparación requirió el uso de pelotas de tamaño aún más reducido durante las sesiones diarias de entrenamiento para hiperdesarrollar la agudeza visual y la precisión.
El historial de Erick Hernández
Esta nueva hazaña se suma a un expediente repleto de registros de exigencia extrema que respaldan la reputación del deportista cubano en el atletismo de exhibición. Tan solo en mayo pasado, Erick Hernández fijó otra marca mundial al registrar 11.942 toques en el lapso de una hora utilizando pies, muslos y cabeza de manera combinada, superando la plusmarca de 11.901 toques que ostentaba el mexicano Abraham Muñoz desde julio de 2017.
Asimismo, en marzo había conseguido un récord singular al dominar el balón desde el suelo, sentado y con un kilogramo y medio de peso atado a cada tobillo, manteniéndose en movimiento durante una hora, 24 minutos y 33 segundos de tensión muscular constante.
En abril del año pasado, “El Dominador”, conquistó récord mundial al controlar un balón con pies y cabeza durante más de 10 horas consecutivas en el Hotel Copacabana, situado en la costa habanera.
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El cronómetro marcó entonces exactamente 10 horas, 13 minutos, tres segundos y 88 centésimas, superando su anterior registro establecido por él mismo.
La evolución de una disciplina inspirada en el ámbito familiar
La trayectoria del experimentado deportista se remonta a 1994, cuando comenzó a perfeccionar el arte del control esférico siguiendo los pasos de su hermano Douglas Hernández, considerado el pionero de esta especialidad en la isla.
Desde aquellos primeros ensayos en los años noventa, Erick Hernández ha probado su destreza utilizando prácticamente todas las superficies corporales permitidas por el reglamento: desde los empeines y las rodillas hasta la cabeza y los muslos.
Su versatilidad lo ha llevado a establecer récords en posiciones dinámicas e insólitas, ejecutando dominadas mientras permanece sentado, erguido, o incluso mientras completa carreras de velocidad de 100 metros y la exigente distancia de la maratón.
Nuevas metas fijadas en el horizonte del dominio deportivo
Tras haber batido en el pasado marcas de alta velocidad —como los 351 toques por minuto con la cabeza con los que dejó atrás los 341 alcanzados por el chino Gao Chong—, el atleta cubano ya proyecta sus próximos pasos en el circuito de exhibición.
Con la mirada puesta en seguir ampliando su legado, el veterano Erick Hernández confirmó que su siguiente objetivo oficial será intentar registrar una nueva marca mundial de toques con la pelota de béisbol 5, cambiando la cabeza por los muslos como superficie de contacto.