En la provincia de Cienfuegos, un terrible accidente relacionado con una explosión de gas dejó una grave situación en el municipio de Rodas.
La madrugada del pasado lunes, la poca tranquilidad de la calle Delicia se rompió cuando un cilindro de 45 kilogramos de gas licuado de petróleo, que carecía de la debida seguridad, detonó con una fuerza devastadora.
Este suceso destruyó por completo tres viviendas y provocó daños estructurales severos en otras dieciséis estructuras colindantes, sembrando el pánico entre los residentes del área.
Balance de víctimas y atención médica
El impacto inicial resultó en cinco personas heridas, quienes rápidamente recibieron asistencia de los equipos de rescate y salud locales. Los dos menores de edad afectados fueron trasladados al hospital pediátrico “Paquito González Cueto”, donde recibieron atención especializada y, afortunadamente, ya fueron dados de alta tras confirmar que su condición no revestía peligro.

Por otro lado, dos adultos sufrieron lesiones leves, pero la situación más crítica la protagoniza un hombre identificado como Juan de Dios, que permanece bajo pronóstico reservado debido a quemaduras profundas que cubren el 95% de su superficie corporal.
Investigación del caso
Las autoridades locales iniciaron una investigación técnica inmediata sobre este episodio de explosión en Cienfuegos. Los peritos determinaron que el siniestro ocurrió por una fuga en la válvula combinada con una conexión defectuosa en la manguera del cilindro.
Según el reporte difundido a través de la plataforma Facebook por el espacio informativo “Las Cosas de Fernanda”, la tragedia se desencadenó cuando la acumulación de gas se halló en un espacio cerrado, “la cual accionó con algún emisor de fuego o electricidad”.
Mercados clandestinos y riesgos persistentes
Un hallazgo inquietante aumentó la gravedad del caso. En la vivienda, los investigadores encontraron cinco botellones adicionales de diversas capacidades, a pesar de que el propietario carecía de cualquier contrato legal con la entidad CUPET.
Esta práctica irregular responde al contexto de desabastecimiento crónico que vive la región desde hace meses. Al respecto, el reporte señaló: “El gas, convertido en mercancía clandestina, se acumula en hogares sin condiciones, multiplicando el riesgo de explosiones que no distinguen entre culpables e inocentes”.
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Antecedentes y crisis energética
La crisis del GLP en Cuba registra antecedentes preocupantes. En enero de 2025, una grave avería en la Refinería de Cienfuegos forzó la suspensión del servicio, dejando a más de 100,000 hogares en provincias como Matanzas y la propia Cienfuegos sin suministro regular.
Posteriormente, en mayo, un buque cargado de gas permaneció anclado casi cuatro meses frente a las costas cubanas debido a impagos. Cuando finalmente se permitió su descarga, el combustible solo garantizó cobertura por un periodo breve, oscilando entre los 17 y 20 días.
Este ciclo de escasez alcanzó niveles críticos en julio del mismo año, cuando la venta de GLP se paralizó en casi toda la nación al agotarse las existencias. Esta falta de oferta legal catapultó los precios en el mercado negro; en septiembre de 2025, se reportó en Cienfuegos que el costo de una balita de gas oscilaba entre los 30,000 y 50,000 pesos.
Como consecuencia de este mercado informal, los ciudadanos optan por soluciones peligrosas. En marzo de este año, se documentó la sobrecarga ilegal de cilindros en La Habana y Cienfuegos, donde los envases alcanzaban las 80 libras, superando con creces las 60 libras permitidas, lo que eleva exponencialmente la probabilidad de que ocurra otra explosión.
El historial de incidentes vinculados a esta precariedad es extenso. En octubre de 2025, el hotel Brisas del Mar, situado en Caibarién, Villa Clara, sufrió un siniestro similar que dejó tres personas heridas. Las autoridades reconocen que el problema de fondo es la dependencia de un sistema de distribución inestable que empuja a la población a realizar almacenamientos clandestinos.